Con una extraordinaria peso de 23,24 quilates, esta magnífica joya histórica protagonizará la subasta”Joyas magníficas"De Christie, que se realizará en vivo el 14 2025 mayo al Four Seasons Hotel des Bergues en Ginebra, estimado en 35-50 millones de dólares.

El Azul de Golconda, perfectamente engastado en un anillo JAR, es una auténtica obra maestra gracias a su procedencia real recientemente descubierta, a su color hipnótico y a sus sensacionales dimensiones.
Origen indio extraordinario
Este excepcional diamante Golconda en forma de pera cuenta con una Origen que tiene sus raíces en la familia real india. Yeshwant Rao Holkar, maharajá de Indore y miembro de la dinastía Holkar, fue conocido, junto con su esposa, por vivir un estilo de vida de elegancia y sofisticación cosmopolita en las décadas de 20 y 30. Caballero de la Orden del Imperio Indio, el Maharajá pasó gran parte de su tiempo en el extranjero, cultivando una fuerte afinidad por el arte, el diseño y la joyería occidentales. En 1913, su padre compró los famosos diamantes Indore Pear de Chaumet, lo que marcó el inicio de una relación duradera con la histórica Maison parisina. En 1923, durante otra visita a Chaumet, le encargó un brazalete de diamantes engastado con su diamante azul Golconda de 23 quilates en forma de pera.

Yeshwant Rao Holkar también colaboró con otros joyeros icónicos, incluido Harry Winston
En 1946, el Sr. Winston compró las peras Indore al Maharajá y al año siguiente, en enero de 1947, compró este diamante azul de 23 quilates. Winston lo colocó en un broche junto con un diamante blanco de 23 quilates a juego, que vendió al Maharajá de Baroda. El broche fue posteriormente recomprado por el Sr. Winston y revendido como una pieza de joyería de nuevo diseño a su actual propietario. Ahora, más de un siglo después, este legendario diamante azul se subasta por primera vez, engastado en un impresionante anillo contemporáneo del célebre diseñador parisino JAR.
El legado de los diamantes de Golconda comienza con una referencia encontrada en un manuscrito sánscrito del siglo IV. En el año 327 a. C., Alejandro Magno trajo diamantes de la India a Europa, lo que despertó la fascinación duradera de Occidente por estas raras gemas. En 1292 d.C., Marco Polo describió la fascinante belleza de los diamantes indios en sus escritos de viaje. Hoy en día, Golconda Azul no es sólo una maravilla natural, sino también una joya histórica, cuya procedencia abarca continentes, dinastías y siglos.
