A pesar del cierre positivo de Wall Street, los mercados asiáticos están en declive, con el índice regional perdiendo alrededor de un 0,5%. El descenso afecta principalmente a Tokio, donde los efectos del retraso en el estímulo monetario (operaciones de mercado abierto sin límites de tiempo) se dejan sentir por segundo día, con el Nikkei dejándose cerca del 1,5% sobre la alfombra.
En efecto, la decisión del Banco de Japón tiene dos limitaciones: la primera, el inicio pospuesto para 2014; el segundo es un límite cuantitativo. Las operaciones pueden continuar indefinidamente, pero el límite es de 10 billones de yenes (alrededor del 2% del PIB, la misma medida que el estímulo fiscal). Estas condiciones han logrado el efecto anuncio cortando las alas de la confianza.
El euro se mantiene por encima de los 1,33 y el yen sigue por debajo de los 89 (se depreció hace unos días por encima de los 90). El oro, a la espera de la votación en la Cámara de EEUU sobre la suspensión hasta mayo del límite de la deuda pública (otra medida del short sea shipping), sigue apuntando hacia 1700. El petróleo se mantiene por encima de los 96 $/b.
