El 44% de los italianos registró una caída en los ingresos mensuales para destinarlos a ahorros o inversiones, mientras que solo el 19% registró un aumento. Esto es lo que surge de la investigación de Nielsen sobre estrategias de ahorro e inversión realizada a nivel mundial en 60 países sobre una muestra de más de 30 consumidores en el período del 14 de agosto al 6 de septiembre de 2013.
Los datos confirman las dificultades económicas que atraviesa la población italiana en esta particular situación económica. Una desconfianza hacia el futuro que se evidencia -según Nielsen- en un 69% de los entrevistados a los que les cuesta alcanzar los objetivos que se habían propuesto. En compensación parcial, el 44% de los italianos indica la voluntad de mantener la esperanza en el futuro, continuando con los objetivos fijados.
Aún más evidente (para el 21% de la población italiana) es la confianza en la viabilidad de alcanzar los objetivos de inversión y ahorro, incluso a costa de cambiar los planes en marcha.
En comparación con los ingresos acumulados para lograr los objetivos financieros establecidos, según la imagen devuelta por Nielsen, el 44 % de los entrevistados italianos (16 % de media global, +28 puntos porcentuales de Italia) sufrió una reducción más o menos alta en comparación con un 36 % que declaran no haber sufrido ningún cambio particular.
En general, sin embargo, la confianza en el futuro es opaca y ha dañado significativamente el espíritu empresarial que siempre ha distinguido a los italianos. Ahorras menos (-28% respecto a la media mundial) con importantes sacrificios relacionados con los hijos, el matrimonio y la primera vivienda.
En cuanto a las formas de ahorro/inversión, la cuenta corriente sigue siendo el único instrumento para el 63 % de los italianos, utilizada para alcanzar los objetivos fijados para el futuro de sus hijos (63 %), gestión de emergencia (58 %), seguida de la primera compra de vivienda (55%), nacimiento de un hijo y matrimonio (porcentaje idéntico, 45%).
