Entre los entornos protagonistas de la actividad de Hallazgo de Steve McCurry, Afganistán con fotos de 1992 con un retrato emocionante y sin precedentes de Kabul, una ciudad atormentada por más de 15 años de conflicto.
El fotógrafo nos cuenta los episodios de violencia y segregación de la capital y de Afganistán; pero entre las páginas de una de las zonas más atormentadas del planeta emerge la humanidad. Los mineros de Pol-e-Khomri, el fotógrafo de retratos callejeros en Kabul o los niños que abarrotan el maletero de un Chevrolet de los años 50 son solo algunos de los momentos encantadores de la vida con los que McCurry siempre logra emocionarse.

En la exposición nos encontramos con la India, desde el retrato de la madre con su hijo mirando el interior de un taxi hacia los insalubres astilleros de desguace, McCurry nos habla de la vitalidad y complejidad de un país atravesado por fuertes contradicciones. Lugares concurridos donde la pobreza y la riqueza coexisten, inhibiendo así la percepción de injusticias que posee un occidental. La pasión del fotógrafo por este país tiene lugar con su traslado al país a los 28 años (1978). De hecho, algunas de las tomas de personajes que el propio artista identifica como amigos provienen de este país: la anciana de Vrindavan, el mago de rajasthan con barba naranja o el sastre cargando su máquina de coser en plena estación del monzón. (Foto de cubierta)
Una foto de India, en particular, revela el gran talento de McCurry. Esta es la representación de uno de los monumentos más vistos y fotografiados del mundo: el Taj Mahal.
Desde India y países vecinos llegan otras tomas importantes tomadas para contar el fenómeno atmosférico: el monzón. Desde personas sumergidas en agua hasta el cuello, hasta mujeres de Rajasthani protegiéndose de las tormentas de arena. McCurry también nos habla del aspecto menos sensacional del monzón, con gente realizando sus tareas diarias bajo el aguacero.
Otro protagonista de McCurry él ve el budismo en su lugar. Entre las imágenes mostradas en la exposición encontramos los grandes mausoleos como la pagoda de Mingun, la Roca Dorada de Myanmar en Birmania y el conjunto monumental de Angkor en Camboya. Junto a las obras maestras arquitectónicas, McCurry inserta muchas tomas de fieles budistas de diferentes países: como los pequeños monjes en un campo de refugiados en la India, los acrobáticos monjes Shaolin que viven en China y los tibetanos.
El evento comisariado por Biba Jackets, quiere ser un viaje sin límites de coordenadas, sino un viaje onírico entre los iconos del fotógrafo.
