Nada que hacer por la liberalización del transporte público en Roma como antídoto a la gestión concursal de la vagoneta Atac, la empresa municipal de la capital que está al borde de la quiebra. El referéndum de Atac, promovido por los radicales, no alcanzó el quórum y por tanto no se considera válido, aunque todavía se esperan datos oficiales.
Para alcanzar el quórum, al menos 750 votantes de 2 habrían tenido que participar en el referéndum, pero la participación se detuvo en alrededor de 400, equivalente al 300% de los que tenían derecho a votar.
Los radicales han denunciado muchas trabas burocráticas y graves irregularidades (sobre todo en lo relativo a la tarjeta electoral obligatoria o no obligatoria) que han dificultado la participación en la votación, además de la poquísima información institucional, pero los números siguen rechazando la consulta.
La emergencia de Atac, que se derrumba y a la que el Giunta Raggi no ha podido hacer frente en lo más mínimo, habrá que resolverla políticamente, aunque por ahora no está claro cómo.
