No sólo Dop (denominación de origen protegida) sino también patrimonio cultural nacional: esta es la tarjeta de presentación que pronto podrá exhibir el tomate San Marzano. De hecho, en la Cámara de Diputados, en la Comisión de Agricultura, también se examina el estudio del proyecto de ley para reconocer el tomate de la zona Agro Sarnese-Nocerino, ya DOP, con el título de "patrimonio cultural nacional".
Un patrimonio que remite a “tradiciones y prácticas seculares, procesos históricos de industrialización vinculados a la alta vocación agroambiental de un territorio, conjunto de conocimientos, habilidades y técnicas humanas, laboriosidad popular, cualidades extraordinarias y atractivo mundial de los productos agroalimentarios italianos”, subraya el proyecto de ley, una iniciativa de los diputados de Forza Italia, primer firmante Paolo Russo.
Una curiosidad el tomate DOP San Marzano se refiere a uno de los pocos casos en la historia de Italia en los que el emprendimiento del Norte ha apostado por la vocación agroambiental de las tierras del Sur. Fue el Comendador Francesco Cirio, oriundo de Nizza Monferrato, símbolo italiano de la industria conservera, quien canalizó –después del increíble desarrollo de las fábricas abiertas en el norte– esfuerzos e inversiones en el sur.
Al darse cuenta de las extraordinarias cualidades de la zona, transversal a Nápoles y Salerno, es decir entre las montañas Picentini, las montañas Lattari y el Vesubio, vino al sur para dar impulso a los agricultores y poner en marcha fábricas para la transformación de tomates pelados, habiendo adquirido que, entre todas las hortalizas autóctonas, el tomate San Marzano, por las propiedades organolépticas y morfológicas de los frutos y bayas, reveló precioso extremadamente peculiar…
En 2016, la superficie afectada por el tomate DOP San Marzano fue 200 hectáreas – en comparación con 120 en 2015 – y se produjeron 11.600 toneladas – frente a las 7.500 de 2015 (datos obtenidos del consorcio de protección).
