En cuanto al techo del efectivo, el Parlamento da un paso atrás. La Cámara aprobó ayer cinco mociones que -con el dictamen favorable del Gobierno- piden elevar el umbral a partir del cual se hace obligatorio el pago electrónico, un límite que pretende dificultar el blanqueo de capitales y la evasión fiscal a través de la trazabilidad que garantizan las herramientas telemáticas.
El límite actual, establecido por el gobierno Monti con el decreto Salva Italia, es de mil euros (pero prevé una exención destinada a salvaguardar el turismo: para los no residentes en Italia el tope es de 15 mil euros). Hace tres meses, el propio primer ministro Matteo Renzi ya se había declarado dispuesto a subir el umbral a los 3 euros.
“Expreso una opinión favorable a la moción Lupi –comentó el viceministro de Economía, Enrico Morando– porque ante todo hay un compromiso del Gobierno para que, en el ámbito comunitario y a nivel nacional, se comprometa a fomentar la no efectivo para el sistema de pago y sujeto a este compromiso, el Gobierno se compromete a evaluar la oportunidad de revisar también los límites para el uso de efectivo”.
Las mociones aprobadas ayer llevan las firmas de Sergio Boccadutri (Pd), Maurizio Lupi (Nuevo Centro-Derecha), Renato Brunetta (Forza Italia), Salvatore Matarrese (Civic Choice) y Daniel Alfreider (grupo mixto).
