Intentamos no cometer errores. Evaluamos cuidadosamente qué hacer y qué comodidades hay. Hablando de inversiones, parece trivial mencionarlo, pero 9 años después del primer número, la Dirección General de Política Regional y Urbana de la UE publica la nueva Guía del Análisis Coste-Beneficio (CBA) para fondos europeos 2014-2020. Un vademécum de Energía, Medio Ambiente, Transporte, Innovación para el uso y consumo de directivos, políticos y funcionarios públicos.
La primera edición se publicó en 2008, pero ahora era necesario actualizar métodos y herramientas para ir rápido con los nuevos fondos. Además, la publicación sale cuando Italia está en medio de la planificación y tiene la urgencia de acelerar el proceso. La versión italiana de ACB está editada por Invitalia, que a través de la Gobernanza y Asistencia Técnica de PON 2007-2013, también quiso explorar el tema de la mejora de nuestro patrimonio cultural. Una especificidad totalmente italiana con un efecto multiplicador.
No hace falta decir que las evaluaciones de los proyectos que se incluirán en los fondos europeos pasan por muchas etapas. Pero el beneficio que pueden generar para las empresas y las autoridades locales debe evaluarse cuidadosamente. La Guía, por ejemplo, aclara la diferencia entre el Fondo Europeo de Desarrollo (FEDER) y el Fondo de Cohesión. Una distinción que no siempre es clara, especialmente en las Regiones.
El FEDER toca inversiones vinculadas al contexto en el que operan las empresas, disminuidas en infraestructura, energía, servicios tecnológicos, innovación. El Fondo de Cohesión, por su parte, está orientado al medio ambiente, el cambio climático, la gestión de residuos y el tejido urbano. Igualmente clara y ventajosa es la parte dedicada a los Grandes Proyectos. Aquellas iniciativas que contemplen obras, actividades, “encaminadas a realizar una acción indivisible de precisa naturaleza económica”. Estas oportunidades tienen un tope de 50 millones de euros en gastos elegibles y han atraído capital privado adicional en el pasado.
Comparar las oportunidades con los beneficios directos e indirectos es la otra gran idea que surge de la consulta de la Guía. No faltan buenas prácticas y estudios de casos y están correlacionados, lo que Italia más necesita, con los impactos ambientales y la evaluación de los riesgos territoriales. No se excluye ningún sector industrial y hay que dar unos pasos adelante para no gastar dinero en desacato a la salud. Debemos actuar con una visión estratégica, en armonía con el mundo del trabajo y el capital privado, poniendo en orden las ideas, teniendo en cuenta los costos y beneficios.
