Otro enfrentamiento entre los El presidente argentino Javier Milei. y las instituciones futbolísticas de su país. El año pasado, Milei atacó duramente a la AFA, la Federación Argentina de Fútbol, por la crisis financiera y técnica que el mundo del fútbol atraviesa desde hace tiempo: si bien la selección nacional es la vigente campeona mundial, los clubes están endeudados hasta el cuello y, a nivel sudamericano, ya no pueden competir con sus rivales brasileños, quienes también se benefician de una exitosa reforma del sistema que implica transformar las asociaciones deportivas en sociedades anónimas, como en Europa, y así atraer nuevas inversiones. Por lo tanto, Milei instó vehementemente a que Argentina también se adapte a un mayor liberalismo en el fútbol.cYo, pero ahora en el nuevo capítulo de la polémica parece que es él el que está poniendo palos en las ruedas.
Contrariamente a lo que se ha predicado tanto en la economía como en el fútbol —es decir, recortar los gastos públicos a fondo e impulsar el libre mercado—, el gobierno argentino decidió hace unos días aumentar la tasa de los salarios de los futbolistas destinados a las contribuciones a la seguridad social, a partir del 1 de agosto. La tasa casi se duplicará, del 7,5 % al 13,06 %, con un recargo del 5,56 % durante los primeros 12 meses de la medida, es decir, hasta agosto de 2026. Esto supone una tasa general para los clubes, ya de por sí muy endeudados, del 18,62 % en esta etapa. La razón, según los ministros de Milei, es que las cifras de las pensiones no cuadraban: «En 2024, la venta de futbolistas argentinos generó una facturación de 324 millones de dólares», declaró el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, mientras que el Ministerio de Seguridad Social declaró haber detectado un... déficit de 20 mil millones de pesos, equivalente a aproximadamente 15 millones de euros, a lo largo de un año debido al actual régimen futbolístico. «La cantidad recaudada actualmente cubre solo el 33 % de las obligaciones», añadió Sturzenegger.
Pero las consecuencias de una operación de este tipo podrían ser graves para un sistema que ya está colapsando. Boca Juniors y River PlateLos dos clubes más emblemáticos, con mayor apoyo y más exitosos del fútbol argentino llevan años sumidos en una crisis financiera, e incluso en la cancha no han podido repetir sus triunfos pasados, especialmente Boca, que no gana la Copa Libertadores desde 2007. El éxito de River Plate en la máxima competición sudamericana es más reciente, pero se remonta a 2018. Desde entonces, los equipos brasileños siempre han ganado, con cuatro equipos clasificados para el último Mundial de Clubes (Brasil fue el país con mayor representación) y casi todos con un buen desempeño, en particular el Fluminense, que llegó a semifinales. River Plate y Boca Juniors, por su parte, quedaron eliminados en la fase de grupos, y por muy mal camino. Y ahora, la motosierra de Milei.
