El proyecto de ley que protege la libertad de empresa "debe aprobarse cuanto antes y sin demora". Así lo dejó claro Antonio Catricalà, presidente de la Autoridad de Competencia italiana, al hablar con los miembros de la Comisión de Industria del Senado, que actualmente examina el proyecto de ley que protege la libertad de empresa y el estatuto de la empresa.
Catricala' ofreció varias sugerencias que, según señaló, podrían incluirse "en enmiendas o incluso en el contenido de un orden del día sin retrasar el proceso de aprobación del proyecto de ley". Destacando sus numerosos aspectos positivos, Catricala' hizo especial hincapié en la nueva jurisdicción de la Autoridad sobre los pagos a las empresas. "Uno de los principales problemas", enfatizó, "son los retrasos atribuibles al comportamiento de otras empresas y de la propia administración pública". Por lo tanto, propuso un proceso simplificado "que no debería durar más de 80 días, se activaría a petición de la empresa afectada, sin asistencia legal ni otros costes, lo que resultaría en la emisión de un requerimiento formal que exigiera el cumplimiento en un plazo breve y la imposición de una sanción económica que no debería superar el importe del crédito en cuestión". Y en caso de nuevos retrasos, se podrían imponer recargos: un aumento de una décima parte por cada seis meses de retraso adicional en los pagos. "Las multas", señaló Catricalà, "podrían canalizarse a un fondo del Ministerio de Desarrollo Económico destinado a apoyar a las pequeñas y medianas empresas".
Adjuntos: Texto completo de la comparecencia de Antonio Catrical en el Senado.pdf
