Es un túnel sin salida en el que, a su pesar, se encuentran las empresas italianas que operan en Libia. Durante décadas esperando no sólo la liquidación de los créditos, sino, por un estado de necesidad, obligados a seguir operando en territorio libio para poder subsistir con sus negocios. Y los últimos ataques y actos de violencia muy recientes solo lo complican aún más.
Una situación de la que no es fácil salir y que se prolonga sin perspectivas serias. Es el Viceministro de Relaciones Exteriores, Lapo Pistelli, quien hace balance, respondiendo una pregunta presentada a la Cámara.
En cuanto a los llamados créditos "históricos" (de los años 80 a los 90), están involucradas más de 100 empresas italianas. En marzo del año pasado se llegó a un acuerdo técnico-jurídico que -en base a un informe previo firmado en la Farnesina en 2013- definió el monto de la oferta libia y los acreedores destinatarios.
El acuerdo se entregó a la oficina del Primer Ministro libio para su aprobación, sujeto sin embargo a la aprobación del presupuesto de 2014. El presupuesto fue aprobado en junio pero sub judice por el banco central que expresó reservas sobre la sostenibilidad de muchas previsiones financieras.
“Fue un paso muy pequeño lejos de la solución. Desafortunadamente, la crisis en Libia no ha hecho más que empeorar -dijo Pistelli- y el país atraviesa una nueva y muy delicada fase de inestabilidad".
Y si cabe, “es más complejo el tema de los créditos devengados por empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, que operaban en Libia cuando estalló la revolución”, añadió el vicecanciller en referencia a “créditos recientes”, explicando que, A pesar del compromiso de la Farnesina, "las dificultades internas de Libia -la sucesión de varios gobiernos, los problemas presupuestarios y las últimas violencias- nos han impedido hasta el momento llegar a una solución definitiva".
Salvo muy contadas excepciones, con acuerdos alcanzados caso por caso y concernientes a las empresas más grandes. También hay que añadir que "en 2014 los importantes recortes realizados por la ley de presupuesto corren el riesgo de complicar el panorama", admitió Pistelli.
