In África, entre 2009 y 2019, la banda ancha contribuyó al crecimiento del PIB durante aproximadamente 1.120 millones. Lo escribe en un informe sobre Centro de estudios Tim, especificando que cuatro países obtuvieron los mayores beneficios: Sudáfrica (462 mil millones), Egipto (283) Nigeria (204) y Argelia (158). A cierta distancia sigue otro grupo de economías formado por Marruecos (88 mil millones), Libia (88,5) Túnez (48,8) Angola (41) y Kenia (27,6).
El informe cita como ejemplo el caso de Sudáfrica, donde, entre 1995 y 2017, “cada 10 % de aumento en el consumo de ancho de banda internacional llevó a un aumento del 0,15 % en el PIB per cápita”.
A la luz de estos datos, según Tim, las inversiones futuras para expandir el ancho de banda y la conectividad internacional podrían conducir a una aumento del PIB per cápita africano mayor aún: las estimaciones hablan de un crecimiento de entre el 0,42 y el 0,58% en los 2-3 primeros años tras la construcción de las nuevas infraestructuras.
Por el lado laboral, prosigue el informe, en las áreas conectadas con la fibra de banda ancha hay una aumento en el empleo entre 2,2 y 8,2%. “Este efecto –se lee en el informe– es mayor para las personas que viven muy cerca de la red (a menos de 200 metros) o en áreas urbanas, según estudios realizados en los últimos años a nivel internacional”.
En cualquier caso, África se caracteriza por niveles de digitalización que están lejos de ser homogéneos: en ocho países (Marruecos, Argelia, Mauricio, Cabo Verde, Botswana, Gambia, Sudáfrica, Egipto y Túnez) el porcentaje de usuarios conectados es superior a la media mundial; al mismo tiempo, sin embargo, el porcentaje general de hogares con acceso a Internet es igual al 14,3%, mientras que las personas que navegan por la web son el 28,6% y la penetración de las suscripciones de banda ancha fija es solo del 0,5%. En cuanto a la banda ancha móvil, el porcentaje de particulares suscritos se sitúa en el 32,1%, menos de la mitad de la media mundial, que es del 75%.
