El gobierno no pondrá su confianza en la House on the Jobs Act, porque las fracciones dentro del Partido Demócrata han llegado a un compromiso sobre la intervención que reescribe el artículo 18: el derecho a la reincorporación volverá para los despidos injustificados de carácter disciplinario, mientras que sólo la posibilidad de indemnización por las injustificadas de carácter económico.
El vicesecretario del Pd Lorenzo Guerini se muestra satisfecho: los que querían “abrir frentes en el Pd tuvieron buena respuesta. El partido dentro de su expresión en la comisión de Trabajo ha sabido realizar un trabajo serio, una comparación de méritos al ir a un punto compartido que compromete responsablemente a todos”.
Las novedades que se introducirán en la Comisión retoman el orden del día aprobado el pasado 29 de septiembre (130 votos a favor, 20 en contra y 11 abstenciones). En el punto relativo al artículo 18, el acuerdo alcanzado en la dirección del partido demócrata establecía, con excepción de la posibilidad de reincorporación al trabajo también para los despidos disciplinarios, así como para los discriminatorios, "una disciplina para los despidos económicos que sustituye la incertidumbre y discrecionalidad de un proceso judicial por la claridad de una determinada compensación económica que aumenta con la antigüedad, suprimiendo la posibilidad de reintegro”.
Otro punto prevé la reducción de las formas contractuales: "Partiendo del unicum italiano co.co.pro., privilegiando la centralidad del contrato de trabajo indefinido con protecciones crecientes, en salvaguarda de relaciones de verdadera colaboración dictadas por las necesidades de los trabajadores o por la naturaleza de su actividad profesional". Por último, se prevé una reforma de los servicios de empleo, cuya organización debe favorecer la integración “entre operadores públicos, privados y del tercer sector dentro de reglas claras e incentivadoras para todos”.
