Il Informe de exportación 2021 de SACE presentado en los últimos días confirma el importante papel económico de las exportaciones italianas y destaca las oportunidades globales en la recuperación pospandemia. El título "Regreso al futuro: anatomía de una recuperación pospandemia" es evocador y retrata un escenario con Made in Italy de nuevo en marcha después de la crisis. Sin embargo, el entorno es extremadamente complejo y desigual. el 2021 demuestra ser un año de transición, con un fuerte repunte de la economía mundial, tras la recesión del año pasado, gracias a los programas de vacunación y la eliminación progresiva de las medidas restrictivas. Sin embargo, persisten posibles divergencias en el retorno a la dinámica de crecimiento anterior a la crisis, y varios países tendrán que esperar al menos hasta 2022 para una recuperación total del PIB.
La heterogeneidad debe atribuirse a una multiplicidad de factores, incluida la capacidad de gestionar la pandemia, la eficacia de las políticas adoptadas, así como las características estructurales de las economías individuales. A nivel mundial, por un lado, se espera que las políticas monetarias sigan siendo expansivas, a pesar de las presiones inflacionarias en EE. UU. y, en menor medida, en la Eurozona. Por otro lado, las políticas presupuestarias seguirán incorporando importantes planes de estímulo orientados no solo al apoyo inmediato a las empresas y hogares más afectados por la crisis, sino sobre todo a una recuperación inclusiva y sostenible a medio-largo plazo.
El comercio internacional está experimentando una recuperación decisiva y crecerá en torno a un 10% a finales de año. Este clima favorable beneficiará también a laItalia, que en 2021 registrará un 11,3% de crecimiento en las exportaciones de activos, en 482 mil millones. A partir de 2022 se espera que se estabilice a un ritmo más contenido: las ventas de productos Made in Italy aumentarán un 5,4 % y luego se asentarán en un crecimiento medio del 4 % en los dos años siguientes. Este ritmo, casi un punto porcentual superior al promedio previo a la crisis (+3,1%, en promedio anual, entre 2012 y 2019), permitirá alcanzar el valor de 2024 millones en exportaciones de bienes en 550 . En cuanto a la exportación de servicios, la más afectada por las medidas restrictivas con un impacto negativo sobre todo en el turismo, solo se espera una recuperación parcial este año (+5,1%). La recuperación real se producirá en 2022 cuando la exportación de servicios vuelva a los niveles de 2019, gracias a un incremento del 35,1%. El crecimiento también continuará en los siguientes dos años a una tasa promedio del 5%, alcanzando los 120 mil millones.
Los bienes de consumo, que cayeron más profundamente por la menor renta disponible y la elevada incertidumbre que incitó a los hogares a ahorrar más, no podrán recuperarse del todo este año, gracias a las dificultades del textil y la confección. Bienes de equipo superarán valores de 2019, impulsada por los electrodomésticos y la mecánica instrumental, beneficiada por los planes de recuperación puestos en marcha por diversos socios comerciales, y los automóviles, gracias a las innovaciones verdes. La recuperación del ciclo global de inversión favorecerá algunos bienes intermedios como metales, caucho y plásticos. El crecimiento de la química continuará, después de haber cerrado 2020 de forma positiva con el fuerte impulso de farmacéutico. El rendimiento de laagroalimentario, sustentada el año pasado por productos vinculados al consumo interno y este año por la reactivación del sector hotelero.
En el año de las Olimpiadas, con motivo del Informe Exportación, SACE clasificó los principales destinos del Made in Italy en forma de medalleros, teniendo en cuenta la capacidad de recuperación de las exportaciones de bienes y la dinámica esperada en los años siguientes. La heterogeneidad depende de una multiplicidad de factores: la capacidad de gestionar la pandemia, la eficacia de las políticas adoptadas, las características estructurales de las economías individuales. SACE otorgó la medalla de oro a los países donde las exportaciones se recuperaron rápidamente y mantendrán su dinamismo en los próximos años: entre estos, además de algunos socios importantes como EE. UU., Alemania y Suiza, se encuentran China y varios mercados de la ASEAN, así como Polonia y Emiratos Árabes Unidos.
La plata se dirige a algunos mercados outlet dependientes de los precios de las materias primas (Brasil, Arabia Saudí, Malasia y Ghana), así como a otros destinos europeos (Francia, Países Bajos) y africanos (Senegal), donde la recuperación ya será completa este año, pero seguirá una dinámica más contenida en los siguientes. Finalmente, la medalla de bronce se la llevan aquellos mercados que comparten una recuperación aún incompleta de los valores previos a la crisis, pero que al mismo tiempo muestran buenas perspectivas de crecimiento a más largo plazo. Estos incluyen el Reino Unido, España, Turquía, México, India, Sudáfrica y Tailandia.
Finalmente, SACE estimó el posible impacto de las inversiones públicas previstas en Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR). Las reformas estructurales previstas aumentarían la competitividad de las empresas italianas activas en los mercados extranjeros: el nivel de las exportaciones de bienes, en valor, en 2025 de hecho aumentaría un 3,5% de lo esperado en el escenario base, lo que representa un nuevo estímulo para el crecimiento de la economía italiana.
