A Davos, mientras Donald Trump celebró su visión de poder y riqueza desde el podio suizo, casi 400 millonarios y multimillonarios De 24 países han firmado el Carta abierta “Es hora de ganar”, Un llamamiento que anula el sentido común: piden que se les apliquen impuestos más para reducir la concentración extrema de la riqueza y salvaguardar el sistema político de las derivas oligárquicas.
Esta "rebelión" de los superricos no es un fenómeno nuevo. Ya en 2022, un grupo de 102 millonarios, liderado por Abigail Disney, lanzó el mismo mensaje con el llamamiento "Hagámosnos pagar más impuestos". Hoy, el movimiento se ha expandido y se presenta como una alternativa a un modelo económico que los ha enriquecido, pero que corre el riesgo de convertirse en una trampa para... democracia, especialmente en los Estados Unidos.
¿Por qué los multimillonarios quieren pagar impuestos?
El llamamiento, coordinado por Millonarios Patrióticos Internacionales, Oxfam y Millonarios para la Humanidad, ha sido firmada por figuras como Mark Ruffalo, Brian Cox, Brian Eno e Abigail DisneyLa carta afirma que «cuando incluso los millonarios reconocen que la riqueza extrema perjudica a todos, significa que la sociedad se tambalea al borde del abismo. Estamos cansados de ver esto. Debemos movilizarnos por nuestras democracias, nuestras comunidades, nuestro futuro». El mensaje es claro: la riqueza extrema no es solo un problema económico, sino una amenaza política, porque permite que unos pocos controlen la política, los medios de comunicación y las instituciones.
En este contexto, la presidencia Trump se considera la representación más obvia de una oligarquía del poder No se trata solo de Estados Unidos. Según los firmantes, mientras Trump lanza medidas provocativas como la idea de adquirir Groenlandia, la acumulación de riqueza privada sigue creciendo sin control, alimentando una deriva autoritaria. Un ejemplo citado en la carta es el hallazgo del New York Times de que, en el primer año de su segunda presidencia, el presidente estadounidense ganó 1,4 millones de dólares adicionales. Para los autores de la carta, esta dinámica alimenta una deriva autoritaria sustentada por una desigualdad extrema.
Encuesta a millonarios: Trump está desestabilizando la economía mundial
La rebelión de los "multimillonarios con conciencia" también la confirman los números. estudio Una encuesta a 3.900 millonarios del G20 realizada por Survation para Patriotic Millionaires International muestra una clara división con la línea de la Casa Blanca: el 60% de los entrevistados creen que La presidencia Trump está teniendo una impacto negativo en estabilidad económica mundial y en la condiciones de vida de la gente comúnEl 77 % cree que los superricos ejercen una influencia política excesiva, mientras que el 71 % cree que la riqueza extrema puede influir significativamente en las elecciones. La mayoría también cree que la concentración de la riqueza amenaza la democracia y socava la confianza social, y que la influencia de los superricos impide la adopción de medidas eficaces para reducir la desigualdad. Solo el 17 % de los encuestados se opone a las subidas de impuestos a los más ricos para financiar los servicios públicos y abordar la crisis del coste de la vida.
La queja de Oxfam: la brecha público-privada se ha disparado
Oxfam, partidario del llamamiento “Tiempo de ganar”, define el actual modelo económico como una “tendencia suicida” porque en los últimos 50 años ha habido una transferencia masiva de riqueza del sector patrocinadores a eso privadoEl hallazgo más sorprendente es que hoy la riqueza del 1% más rico es tres veces mayor que la riqueza pública mundial, una brecha que se ha ampliado drásticamente con el tiempo: en 1975, la diferencia entre la riqueza pública y privada era de aproximadamente 36 billones de dólares, mientras que en 2024 alcanzó los 435 billones. Si esta tendencia continúa, para 2075, la riqueza privada podría superar a la pública en casi 900 billones de dólares, lo que haría que el sistema dependiera aún más de las grandes fortunas.
En su informe "En el abismo de la desigualdad", Oxfam destaca que para 2025, el número de multimillonarios habrá superado los 3.000, con un crecimiento de las fortunas del 16 % en tan solo un año. Los 12 hombres más ricos poseen más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad. La desigualdad también afecta l'informazione:7 de las 10 principales corporaciones de medios globales están controladas por multimillonarios, lo que reduce la “propiedad de la conversación pública” a unas pocas manos.
Propuestas para romper el vínculo entre dinero y poder
Para romper el vínculo entre el dinero y el poder, Oxfam y los firmantes piden medidas legislativas drásticasEstas incluyen límites estrictos a las contribuciones individuales a los partidos políticos (una propuesta apoyada por el 82% de los millonarios encuestados), normas más estrictas sobre el cabildeo y transparencia total sobre los beneficiarios reales de la financiación de las campañas. En el ámbito de los medios de comunicación, la organización impulsa normas antimonopolio que eviten la concentración de la propiedad editorial y protejan la independencia de las redacciones de la interferencia de los propietarios.
