Parece un túnel sin fin, en el que se ha metido Grecia, que simplemente no puede encontrar la paz. Hoy un hombre de 66 años murió de un infarto durante los enfrentamientos callejeros, frente al Parlamento de Atenas, entre manifestantes y la policía.
La manifestación se enmarcaba en la huelga general (la segunda en un mes, la cuarta desde principios de año) convocada hoy por los sindicatos, en deliberada concomitancia con las cumbres europeas de Bruselas, para las que Miles de griegos salieron a las calles para protestar contra los recortes, de más de 11 millones de euros, impuestos por la Troika y, más en general, contra una crisis de la que parece no haber salida.
Ya el pasado jueves Atenas había sido escenario de durísimos enfrentamientos. Hoy los nuevos disturbios, con lanzamiento de piedras, bombas molotov y gases lacrimógenos, entre manifestantes y policías. La cifra, por ahora, es de un muerto y al menos cinco heridos (incluidos dos agentes), uno de los cuales parece grave.
