Orgullo italiano, esta vez en tecnología de la información. Nuestro Correo certificado sirvió de modelo para la construcción del PEC que con toda probabilidad se denominará REM (Correo Electrónico Registrado) y debería entrar oficialmente en vigor en los primeros meses del próximo año. Pondrá oficialmente “en la red” profesionales, empresas y sobre todo (algo que faltaba, y de lo que se siente la absoluta necesidad) las administraciones públicas, o la burocraciasde todos los países de la Unión. Aquí, todos aquellos que ya están obligados a tenerlo, según la ley 2/2009, pasarán por la nueva PEC para intercambiar cartas con el mismo valor que una carta certificada con acuse de recibo pero también toda la documentación operativa: administraciones públicas, empresas públicas y privadas, profesionales, números de IVA.
La constitución de la PEC europea sin duda dará un fuerte impulso para dotarse de la nueva herramienta incluso para aquellos que aún no están obligados a disponer de ella, teniendo en cuenta que el nuevo mundo de las comunicaciones personales que tienen que ver con la oficialidad (desde los servicios públicos hasta burocracia, precisamente) se está construyendo en torno a la combinación de PEC, identidad digital (que gestionamos a través de SPID) y un solo documento construido en torno a un chip que muy probablemente concentrará una cantidad creciente de datos en la nueva generación de tarjetas de identidad electrónicas. Pero, ¿qué es exactamente el nuevo PEC europeo? ¿Como funciona? ¿Qué debemos hacer para conseguirlo?
Más internacional pero también más protegido
Hasta ahora, el PEC italiano ha constituido prácticamente un servicio único en el mundo, aunque algo similar, pero con características muy inferiores como capacidad y potencial, se ha probado en países como Suiza, Alemania y Hong Kong. Aquí, los estándares y especificaciones del sistema PEC están regulados por la Agencia para Digital Italia (AgID), que entre otras cosas certifica y habilita gerentes certificados a quién podemos recurrir para el servicio.
Nuestro sistema PEC fue creado originalmente para poder ofrecer la primera capa de certificación oficial del servicio, es decir, la de reemplazar una carta certificada con acuse de recibo con valor legal, garantizando la entrega y entrega de la carta, esta vez de forma electrónica, en un formato intacto e inalterado, que por lo tanto asume pleno valor legal.
A lo largo de los años laEuropa ha definido los nuevos y más estrictos estándares adecuados para hacer de ella una herramienta que cumpla con los más altos criterios de seguridad y garantía, teniendo en cuenta los últimos avances en tecnologías de la información pero también los crecientes riesgos de intrusión y manipulación del mundo digital. Convertirlo en un servicio de entrega cualificado, legalmente válido en toda Europa, que cumpla plenamente una serie de requisitos como la certeza de la integridad del contenido del mensaje, la garantía de la fecha y hora de envío de las comunicaciones, la certificación de la identidad de ambos los que intercambian mensajes y los que gestionan el servicio.
Cómo cambian los requisitos
Los dos primeros requisitos ya los cumplía el PEC italiano, aunque faltaba la adaptación a los últimos criterios de seguridad informática. Por otro lado, en cuanto a la identificación segura de remitente y destinatario, los requisitos básicos de nuestro PEC no cumplían (y aún no cumplen) los criterios de máxima seguridad, que sin embargo muchos proveedores de servicios están empezando a introducir en sus sistemas y en los procedimientos de validación exigidos a los usuarios, precisamente para agilizar la adaptación a los nuevos criterios europeos. Para ello, progresivamente se está solicitando la identificación a través de los distintos métodos que se están difundiendo para los servicios certificados: SPID (enlace: https://www.spid.gov.it/ ) nivel dos, CIE (la tarjeta de identidad electrónica), en algunos casos en combinación con otras herramientas de identificación como la tarjeta sanitaria. Un procedimiento de ajuste que, sin embargo, no es obligatorio hasta la fecha: aquellos que aún no quieran implementarlo pueden seguir utilizando su PEC "nacional" por ahora (hasta que quieran o no tengan que acceder a la nueva versión "europea"). sin las pequeñas complicaciones de la validación adicional, por ejemplo con el SPID.
Los pasos a seguir: pocos y sencillos
Dicho esto, hay dos buenas noticias. La primera: adaptar tu PEC al nuevo estándar europeo hace que sea un poco más complicado de gestionar pero sin duda aún más seguro y protegido de intrusiones, ataques y manipulaciones. La segunda: convertir nuestra PEC en una "europea" es cuestión de minutos. Todo se hace en línea accediendo al portal de nuestro proveedor de servicios PEC, el que elegimos cuando decidimos o nos preparamos para activar nuestra casilla de Correo Electrónico Certificado. Se trata precisamente de implementar todos los protocolos adicionales de seguridad y validación previstos, similares a los que nos exige, por ejemplo, nuestro banco para la operativa online completa de nuestra cuenta: verificación en dos pasos, introduciendo claves personales (usuario y contraseña) a lo que hay que sumar la validación de entrada mediante SPID o CIE con código temporal enviado cada cierto tiempo, por ejemplo en nuestro smartphone.
