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Acuerdo Bancario: 2018 será el año del cambio

Durante el Foro de Recursos Humanos 2016 organizado por Abi sobre "Bancos y Recursos Humanos", Cesare Damiano, Maurizio Sacconi, Giulio Romani y Eliano Lodesani discutieron el contrato bancario, subrayando la importancia del acuerdo alcanzado en 2015, pero también los desafíos que esperan a todo el sector en vista de la renovación de 2018, en primer lugar el advenimiento de lo digital.

Acuerdo Bancario: 2018 será el año del cambio

La recuperación económica y laboral del país es todavía muy frágil, el mercado laboral, a pesar de los avances logrados con la Ley de Empleo, aún presenta algunas dificultades específicas relacionadas en particular con la entrada de jóvenes y la salida de personas mayores siguiendo las nuevas reglas establecidas por la Reforma Fornero. En este contexto cobra especial importancia el futuro del sistema bancario italiano, actualmente inmersa en un proceso de profunda reestructuración que a lo largo de los años ha cambiado radicalmente las perspectivas económicas y laborales de todo el sector. Italia en general y la banca en particular se encuentran ante una auténtica revolución en la que el vínculo entre trabajo y negociación se convierte en fundamental para afrontar el cambio con respuestas adecuadas.

Estos fueron los temas fundamentales tratados durante la mesa redonda celebrada el pasado 11 de mayo en la sede de ABI en el marco del Foro RRHH 2016 sobre "Bancos y Recursos Humanos". El evento contó con la presencia de los Presidentes de las Comisiones Laborales de la Cámara y del Senado Cesare Damiano y Maurizio Sacconi, el Presidente del Comité de Asuntos Sindicales y Laborales de ABI y Director de Operaciones de Intesa Sanpaolo, Eliano Lodesani y el Secretario General de Primera. Cisl, Julio Romani.

En el centro del debate no solo está el contrato bancario aprobado en 2015, sino también lo que sucederá al vencimiento de lo que se ha definido como un "contrato transitorio" en vista de los desafíos que esperan a las entidades de crédito italianas, incluida la fuerte relevancia de las nuevas tecnologías y la necesidad de dar respuesta a las solicitudes de formación y reorientación del personal de más de 50 años.

El año pasado, después de meses de enfrentamientos y negociaciones, Abi y los sindicatos de empleados de Crédito firmaron el renovación contractual del sector, que expirará el 31 de diciembre de 2018, que contiene un logro importante para los trabajadores: un aumento salarial de 85 euros en cuatro años. Al mismo tiempo, los aumentos de antigüedad se mantienen sin cambios, mientras que las indemnizaciones por despido se han recalculado para que sean menos onerosas que en el pasado. Hace unas semanas, otra buena noticia. Se incluyó en el decreto bancario aprobado por el Consejo de Ministros el 29 de abril de 2016 "la diapositiva" a través del cual se facilitarán las salidas bancarias. La ventana durante la cual los trabajadores despedidos que decidan dejar su trabajo voluntariamente de forma anticipada podrán beneficiarse de la red de seguridad social del sector aumentará de cinco a siete años. El objetivo de la medida es acompañar un proceso de reestructuración por el que, según los sindicatos, desaparecerán unos 20 puestos de trabajo en los próximos 70 años (se prevén hasta 23 despidos para 2018), una cifra enorme que se suma a los 48 despidos ocurridos entre 2000 y 2015.

En base a lo que se acaba de decir, es claro cómo la negociación juega un papel fundamental en un momento en el que todo el sector bancario avanza hacia nuevos modelos de trabajo radicalmente diferentes a los del pasado. Por lo tanto, el contrato actualmente en vigor representa una mezcla entre lo antiguo y lo nuevo, pero en vista de 2018 es importante estar preparado para la cita.

César Damián  subrayó la necesidad de "conectar la noción de modelo contractual con el contexto socioeconómico actual". Según el presidente de la Comisión Laboral de la Cámara para el futuro “es necesario mantener un modelo en el que el contrato nacional y el contrato descentralizado vayan de la mano”. “El primero – continuó Damiano – “debe realizar una función de marco en torno a un modelo de negocio que realice la mayoría de las tareas”. El papel de los sindicatos será fundamental y, según el diputado, deberán equiparse para afrontar la revolución que representa la tecnología digital. De hecho, la tecnología podría cambiar “la noción misma de trabajo para la mayoría de los trabajos”.

Hablando de banqueros, Damiano elogió el mecanismo a través del cual el sector ha promovido la contratación de jóvenes a través de un principio de categoría solidario.

El exministro de Trabajo maurizio sacconi destacó las dificultades que atraviesan los bancos en este particular momento histórico. “La forma de hacer banca y dar crédito está en discusión”. El contrato nacional, según el presidente de la Comisión de Trabajo de Palazzo Madama, debe convertirse, por lo tanto, en "un paraguas protector de lo que todos los trabajadores tienen en común". Antes del salario, es necesario pensar en las "protecciones sociales que atañen a las redes de protección social, el segundo pilar del bienestar entre la seguridad social, la salud y la asistencia, el derecho a la formación". “Necesitamos contratos adaptativos -prosiguió el senador de NCD- integrados por servicios sociales que hemos desgravado estructuralmente”.

Por el Secretario General de Primera-Cisl, julio romanos “Convendría empezar a pensar en la reconversión profesional de los trabajadores de XNUMX años, apoyando su consecuente reconversión territorial, y no sólo su “desguace”. El sindicato debe tomar parte activa en este proceso, apoyando la formación y todo aquello que se considere útil, para el relanzamiento de las empresas y la mejora del trabajo”. Esto también en función de la revolución tecnológica en curso, que está transformando profundamente el contexto productivo.

“Hay que pedir al Gobierno –concluyó Romani– políticas fiscales que no penalicen el crédito, que beneficien las inversiones en la economía real en detrimento de las finanzas. Debemos pedir decidir juntos las políticas de apoyo, para que el sector vuelva a estar verdaderamente al servicio del país. Se necesita una estrategia compartida”.

Emilio Lodesani destaca en cambio la importancia de los acuerdos alcanzados que “ponen a la banca por delante de otros sectores. Ahora tenemos que sentarnos y hablar, tratar de averiguar a dónde vamos y qué necesitamos". "Tenemos que invertir en nuestro modelo de negocio -continuó el presidente del Comité de Asuntos Sindicales y Laborales de ABI- El desafío ahora es para 2018. Está claro que hay algunos temas a incluir en el futuro contrato que permitirá que tengamos una 'flexibilidad negociada equilibrada a la que adaptarnos'.

Luego, una broma sobre el fondo Atlante: "El fondo Atlante es un asunto serio para el país", observa Lodesani. "Nunca he visto a ningún gobierno italiano establecer un fondo para salvar una fábrica de calzado como prueba de que nuestra industria es crucial para la economía". ”

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