La cocina italiana es conocida por ser una de las más populares del mundo. Por sus sabores, por su variedad, y también por la calidad de su materia prima. Sin embargo, los turistas extranjeros que se sientan en los restaurantes italianos tienen un problema: el idioma. De hecho, no es frecuente, muchas veces ni siquiera en los centros turísticos, encontrar menús traducidos al inglés u otros idiomas, o camareros capaces de hablarlos con fluidez. Para ser precisos, la falta de menús traducidos (y correctamente…) es el mayor problema para el 52% de los turistas extranjeros que vienen a degustar la comida y el vino Made in Italy: es decir, para alrededor de 50 millones de personas, a quienes se sirvieron 2018 millones de comidas solo en 400.
Para superar esta barrera, y sobre todo para permitir a los turistas orientales (aquellos que tienen más dificultades para entender y aquellos cuya presencia en Italia ha crecido más en los últimos años) conocer mejor y disfrutar de nuestras delicias locales, ha llegado la app. descubrimiento. En realidad gracias al sistema creado por la startup premiada en 2018 por el Politecnico di Milano como Top Travel Startup, y que en 2019 cerró una campaña de crowdfunding de 121.000 euros, para acceder a la carta traducida y al resto de servicios no hace falta ni descargar la aplicación, basta con leer el Código QR de la carta con tu smartphone restaurantes que ya están participando (de momento, por ejemplo, todos los del circuito Autogrill y RED).
Una vez que ingresa al "menú digital" de Dishcovery, cuyo equipo está formado por expertos en alimentos y vinos y sobre todo en traducciones, en particular del chino (solo se utilizan traductores especializados en lengua materna y se aplican procesos certificados ISO), un ágil y se abre la pantalla intuitiva Eso además de la traducción, también ofrece la descripción de ingredientes, platos, maridajes recomendados, alérgenos y más. Una oportunidad en realidad, especialmente para los restauradores, que pueden necesitar un servicio de traducción más profesional que el que se suele hacer en casa, con una prueba gratuita de 30 días para empezar. A partir de entonces, el servicio costaría 189 euros al año, con la posibilidad de recibir periódicamente un informe de Dishcovery sobre las nacionalidades más presentes en el restaurante y sus preferencias culinarias. La tecnología al servicio de la cocina: para entendernos mejor, y también para vender más
