Incluso si hay mejoras desde el punto álgido de la crisis en Europa, "sin embargo, todavía se ciernen grandes problemas en el horizonte económico de la Eurozona". Así lo afirmó el presidente del BCE, Mario Draghi, en una Conferencia en Ámsterdam. Esto, subrayó Draghi, "obviamente da lugar a una serie de llamados a la intervención de las autoridades que son las encargadas de guiar la economía en estas aguas tormentosas". Pero, para responder a estos llamamientos, primero es necesario "mirar con seriedad las razones de esta crisis".
Mario Draghi también aprovechó para recordar que el BCE "no puede ni quiere subvencionar bancos insolventes". El apoyo de liquidez otorgado a las contrapartes bancarias “no es ni debe ser apoyo de capital”. Del mismo modo, agregó, al contrarrestar los riesgos de la redenominación de los bonos del gobierno "no podemos ni queremos subsidiar a los gobiernos" de la Eurozona.
