Desgarro del premier italiano Matteo Renzi en la cumbre de la Unión Europea en Bratislava en desacuerdo con Angela Merkel y con Francois Hollande hasta el punto de no participar en la rueda de prensa final con la canciller alemana y con el presidente francés.
“La cumbre de Bratislava –dijo Renzi sin rodeos– está lejos de los retos que tiene que afrontar la UE tras el Brexit”.
Hay dos motivos de mayor insatisfacción: la política económica y la gestión de los migrantes.
Sobre el primer punto, Renzi, que no ha escatimado puñaladas en Alemania, ha apoyado una política económica de mayor apoyo al crecimiento y ha estigmatizado que no haya ganas de pasar página definitivamente a una "austeridad que no ha funcionado". . Luego agregó: “Para la ley de estabilidad vamos a encontrar soluciones y vamos a seguir bajando impuestos”
Sobre la política de inmigración, a la que se oponen sobre todo la Hungría de Orban y los demás países del Este, Renzi fue incluso cáustico: "Definir el documento final sobre inmigrantes como un paso adelante requiere imaginación".
