Marine Le Pen, quien hiere con la mano, perece con la mano. Cuando el líder pidió duros castigos contra la élite
Ante la condena que le han impuesto los jueces franceses, Le Pen puede alegar conspiración cuanto quiera, pero los magistrados no han hecho más que aplicar la ley ("Dura lex, sed lex") y, como comenta Giuliano Ferrara,…
