¿Se está vaciando una de las ciudades más bellas del mundo? La pregunta la hace el periódico francés. Le Figaro, refiriéndose obviamente a París y señalando también a un presunto culpable: Airbnb. Según datos oficiales, afirma el diario, los habitantes de la capital transalpina han pasado de 2.234.105 a 2.220.445 en los cinco años entre 2009 y 2014: descenso que el Municipio no considera excesivo pero que en todo caso corresponde a una pérdida de 13.660 habitantes.
Coincidentemente, sin embargo, el quinquenio examinado es el del auge de Airbnb, la plataforma que permite alquilar apartamentos ocasionalmente como casas de vacaciones para turistas, dejándolos así libres para los residentes. ¿Existe un vínculo entre los dos fenómenos? “Ciertamente que sí – afirma Jean-François Legaret, presidente del ayuntamiento del distrito 1, que es el centro de París que solo ha perdido casi 900 habitantes (-5%) – y es aún más escandaloso si tenemos en cuenta que algunos también explotan este negocio en viviendas sociales.
De hecho, según lo reconstruido por Le Figaro, desde 2009, según datos reconocidos por la Mairie de Paris, 20 apartamentos se han convertido en alojamiento turístico. Qué destruir, según algunos, hasta la economía local: en agosto pasado el sindicato de maestros denunció el cierre de cuatro clases de escuelas infantiles y primarias, por falta de alumnos.
Otra razón desencadenante es, de hecho, la baja tasa de natalidad, disminuyó un 2010% entre 2013 y 8 según datos del Insee, el Istat francés, por tres motivos principales: el envejecimiento de la población, un ligero descenso de la fecundidad y el nivel de estudios y objetivos profesionales de las chicas parisinas, que por tanto tienden posponer la llegada de la maternidad.
Airbnb, por su parte, rechaza las acusaciones: "Airbnb es algo bueno para el turismo pero también para los propios habitantes -defiende la plataforma-, que buscan soluciones para redondear su presupuesto y así poder permitirse el lujo de quedarse a vivir en una gran ciudad como París: más del 40% de los anfitriones parisinos afirman que los ingresos obtenidos con esta actividad les permiten mantener un presupuesto suficiente para una ciudad tan cara”. Airbnb también afirma que hay más de 100 apartamentos desocupados solo en París, tanto que el propio municipio quiere imponer un recargo tanto a las viviendas desocupadas como a las segundas residencias, con el fin de aumentar los alquileres.
