"No estamos a favor de los despidos fáciles”, así respondió la presidenta de la República, Giorgia Napolitano, tranquilizando a quienes expresaron su preocupación por los resultados de la reforma laboral. El presidente, inmerso en la conmemoración de la matanza de las fosas ardeatinas, se ha mostrado confiado "en que la reforma será apoyada en el Parlamento, donde se debatirán inquietudes y propuestas".
Napolitano también destacó la carácter ineludible y perentorio de la reforma "hacer, dado que la emergencia ahora son los trabajadores que se quedan sin trabajo porque las fábricas están cerrando o están en crisis”. Necesitamos “nuevas inversiones para relanzar el trabajo, méritos, innovaciones sobre todo de los jóvenes”.
