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Inter, el bombardeo nocturno de Thohir: despedido Mazzarri, vuelve Mancini

La decisión llegó en la noche - Después de un año y medio de aburrimiento y excusas, regresa al banquillo nerazzurro Roberto Mancini, que ganó tres títulos de liga (uno de ellos en la mesa) entre 2004 y 2008.

Inter, el bombardeo nocturno de Thohir: despedido Mazzarri, vuelve Mancini

Walter Mazzarri ya no es el técnico del Inter. En su lugar llegará Roberto Mancini, exentrenador de los nerazzurri, con los que ganó tres campeonatos (uno de ellos en la mesa), de 2004 a 2008, faltándose siempre, sin embargo, la consagración europea que solo llegó con Mourinho.

La decisión de despido (la primera en la carrera del entrenador de San Vincenzo) llegó durante la noche, y la habría tomado el propio Erick Thohir. Después de semanas de reuniones esclarecedoras y confianzas renovadas pero condicionadas, ha llegado el punto de inflexión que pone fin a un amor que en realidad nunca llegó a florecer. En año y medio, menos aún, el Inter de Mazzarri se ganó a cualquiera, desde aficionados a comentaristas, pasando por directivos, recogiendo sólo una secuencia infinita de salidas en falso. 

Una vez más este año el inicio había parecido prometedor, y el Inter de Mazzarri se barajaba como posible competidor para acreditarse como la tercera fuerza detrás de la liebre dupla Juventus-Roma, dispuesta a aprovechar una temporada que nacía en lo alto en “su” Nápoles. Pero también este año, al igual que el año pasado, después del 7-0 ante el Sassuolo que pareció abrir las puertas a la nueva grandeza nerazzurri, el Inter terminó revelándose como lo que es: un revoltijo de jóvenes inexpresados, jugadores en el avenida del ocaso y las medias estrellas (Guarin, Hernanes) en misteriosa pero constante involución. Sin siquiera el romance de la vieja guardia nunca más.

Ahora los nerazzurri languidecen en la mitad de la tabla, entre el Udinese (y el Milan, solo para componer la imagen de decadencia del fútbol milanés) y el Verona, y miran desde abajo, además del trío de cabeza, también los genoveses y la Lazio. Para plantearlo, el nuevo nombre (por así decirlo) es el de Roberto Mancini, a quien su expresidente habría convencido, ese Massimo Moratti que le despidió tras el Scudetto ganado en Parma, gracias a un doblete de Ibrahimovic.

Más que una sopa caliente, sin embargo, Mancio, a la fecha, parece un príncipe azul a los ojos de un ambiente deprimido por un año y medio de un Inter aburrido y sin nervios. Peor que Mazzarri (que no es el único culpable, ni siquiera el primero, de las dificultades de los nerazzurri), pensarán los hinchas, seguro que no podrá hacerlo.

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