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Giro de Italia: Roglic aplasta a Yates, pero no a Nibali

El esloveno triunfa en la contrarreloj de San Marino, infligiendo graves huecos a todos sus rivales: solo Nibali (4º) logra limitar los daños a poco más de un minuto - Campenaerts, el récord de la hora, segundo a las 11" - Conti se queda con el maillot rosa con 1'50” sobre Roglic – Descanso hoy

Giro de Italia: Roglic aplasta a Yates, pero no a Nibali

La contrarreloj del Titano cava en la clasificación del Giro surcos más profundos de lo esperado. Gracias a un Primoz Roglic que ayer volvió a poner el turbo en los pedales, como en San Luca, asfaltando a buena parte de los competidores. Entre los grandes nombres, solo Vincenzo Nibali sobrevivió a esta especie de "Oruga" eslovena, buena para limitar el daño a poco más de un minuto. Simon Yates se desploma dejando a Roglic 3'11 en las rampas de San Marino, colocándose como cualquier Carneade en el puesto 31. Peor que el británico es Miguel Ángel López que se hunde hasta el punto de ser casi alcanzado por Nibali que partió tres minutos después.

Clasificación en la que Roglic salta al segundo puesto en el 1'50” de un generoso Valerio Conti que consigue mantener el maillot rosa pese al huracán que le azota, último sprint de Riccione. Nibali, que escaló hasta la undécima posición a 11'3" del maillot rosa, volverá a ser titular el martes, tras el descanso de este lunes, con una ventaja de 34'1" sobre Roglic.

En ese desfase de poco más de cien segundos reside todo el encanto del Giro que viene, ese que tras nueve etapas por fin ha hecho sus primeras nominaciones contundentes, identificando quiénes son los dos duelistas por la victoria final, porque fuera de Nibali se convierte en difícil ver quién más podría oponerse a Roglic. Para dar el alcance de su hazaña en el Titán, basta repasar los huecos que el esloveno -salvo Nibali- infligió a sus rivales: Yates, como decía, en 3 minutos, Landa en 3'03", Davide Formolo a los 2'52", López a los 3'45".

El único corredor que luchó por el éxito en Roglic hasta el final fue el belga Victor Campenaerts, que no es un don nadie ya que es el nuevo poseedor del récord de la hora, el primero del mundo en romper la pared de los 55 km, un récord que en los años de Coppi y Anquetil hizo a su poseedor tan famoso como ganador del Tour. Bauke Mollema no pudo socavarlo, terminando segundo detrás de él por 49”. Tras el holandés el peligro acechaba Nibali, indicado de gran manera pero el Tiburón estaba más que satisfecho para terminar a 4” de Mollema.

Yates llegó tan tarde que Campenaerts pudo descartar a un temido rival incluso antes de que llegara. Orgulloso y cada vez más sonriente, mostró una cifra luminosa en su libreta desde el escenario: 55,089. Esos fueron los kilómetros recorridos en una hora en la pista mexicana de Aguacallientes, destronando a Bradley Wiggins. Pero Roglic seguía desaparecido. Cuando el maillot amarillo-negro del esloveno, que nunca se ha roto ni en los tramos más duros, sale en la última curva, Campenaerts entiende que su sueño de horas se está desvaneciendo. Y de hecho desaparece durante 11”.

Y estalla la rabia del belga, contenida hasta entonces, recordando los segundos perdidos por un mal cambio de moto de su equipo, el Lotto-Soudal, en la salida de las rampas que conducen a San Marino. Ahora para marcar una etapa del Giro con su nombre, sólo le queda la última contrarreloj en Verona, esperando que las piernas no le den vuelta para tener que superar los Alpes y los Dolomitas.

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