El bono fachada se puede combinar con el resto de bonificaciones fiscales previstas para intervenciones en la vivienda (ecobonus, bono terremoto, bono renovación, bono mobiliario). Así lo aseguró el Ministro de Patrimonio Cultural, Dario Franceschini, en una entrevista con Sole 24 Ore: “Innocenzo Cipolletta me dio la idea hace al menos tres años. Intenté ponerlo en práctica durante los gobiernos de Renzi y Gentiloni, pero no lo conseguí. Así que lo he vuelto a mencionar ahora".
La bonificación de fachada es una de las principales novedades introducidas con el decreto fiscal vinculado a la Ley de Presupuesto 2020. El incentivo sólo entrará en vigor el próximo año, porque “la intención –prosigue Franceschini– es dar un impulso inmediato a la economía. Luego veremos cómo funciona el bono y cuánto costará. Será necesario entender cuántos se beneficiarán de ello. De hecho, la cobertura se calcula sobre un porcentaje determinado de edificios. Creo que será un éxito y el impulso de los ingresos por IVA, Irpef y PIB será fuerte. Matamos los clásicos dos pájaros de un tiro: las ciudades serán más bonitas y le daremos un tirón a la economía”.
Para aclarar, veamos cuáles son las principales características del bono de fachada -que, recordamos, aún podría sufrir cambios en el Parlamento- y del resto de bonos de vivienda que se pueden combinar con él.
BONO FACHADA
La última incorporación a la familia de concesiones es una deducción fiscal del 90% en la reestructuración, restauración e incluso mantenimiento ordinario de las fachadas exteriores de los edificios. Será válido para todos los edificios privados (desde villas hasta condominios), en todas las ciudades (desde villas hasta grandes ciudades) y en todos los lugares (desde suburbios hasta centros históricos). No hay límites de gastos ni de ingresos para acceder al bono de fachadas. Por supuesto, esta información no es suficiente para aclarar todas las dudas sobre la medida (empezando por el solapamiento con el bono ecológico para abrigos térmicos), pero para entrar en detalle habrá que esperar a la circular de aplicación de la Agencia Tributaria. , que presumiblemente llegará a principios de 2020.
ECOBONO
Al igual que el bono de reestructuración posterior, el bono ecológico se extiende hasta 2020 por la nueva maniobra. Es una deducción del Irpef o Ires a la que tienes derecho cuando se realizan intervenciones que aumentan el nivel de eficiencia energética de los edificios. Para la mayoría de los trabajos, la bonificación ecológica es del 65 %, pero en algunos casos se reduce al 50 % (ventanas, protectores solares y sistemas de aire acondicionado). El bono ecológico debe dividirse en 10 cuotas anuales iguales. Para el esquema completo de las deducciones máximas en intervenciones individuales, consulte guía de la Agencia Tributaria.
Calderas. En cuanto a las calderas, el incentivo no es aplicable a las menos eficientes (clase energética B). En cambio, para las de condensación de clase A se aplica una bonificación fiscal del 50%, que se eleva al 65% si se incorporan además sistemas avanzados de termorregulación.
Mayor descuento para condominios. En general, el bono ecológico sube al 70 o 75% cuando se alcanzan determinados índices de rendimiento energético. El esquema es el siguiente:
- El 70% si las intervenciones se refieren a la envolvente con una incidencia superior al 25% de la superficie bruta de dispersión del mismo edificio.
- 75% cuando las intervenciones mejoren el rendimiento energético de invierno y verano y siempre que alcancen al menos la calidad media indicada en el decreto del Ministro de Desarrollo Económico de 26 de junio de 2015.
En estos dos casos, la bonificación incrementada podrá aplicarse a un coste máximo de 40 euros por cada unidad inmobiliaria del edificio.
TERREMOTO DE BONIFICACIÓN
Para las intervenciones en las partes comunes de los edificios en condominio ubicados en las zonas sísmicas 1, 2 y 3, tanto para la reducción del riesgo sísmico como para la rehabilitación energética, se prevé una deducción aún mayor, igual al 80 o al 85 %, según se trate de obras una reducción de una o dos clases de riesgo. En estos casos, el límite máximo de gasto permitido es de 136 miles de euros, multiplicado por el número de unidades inmobiliarias que componen el edificio.
BONO DE RENOVACIÓN
El bono de reestructuración es una deducción del Irpef equivalente al 50% de los gastos incurridos para renovar tanto las unidades inmobiliarias individuales como las partes comunes de los condominios. Hay un límite de gasto de 96 euros, por lo que el descuento máximo es de 48 euros.
En el caso de viviendas unifamiliares, no sólo pueden acogerse a la bonificación los propietarios, sino también todos los titulares de derechos reales/personales sobre los inmuebles (usufructuarios, arrendatarios, prestatarios, cooperativistas), siempre que asuman los gastos de la renovación. Lo mismo se aplica a los miembros de la familia que conviven, a los cónyuges separados, a los miembros de las uniones civiles y a las parejas de hecho más uxorio de quien sea propietario o poseedor de la propiedad.
En cuanto a los condominios, por las intervenciones realizadas en las áreas comunes, la deducción corresponde al condómino individual dentro del límite de la parte que le corresponde, siempre que ésta haya sido pagada al condómino dentro del plazo para presentar la declaración jurada.
BONOS MÓVILES
El bono de mobiliario sigue vinculado al bono de renovación. Quienes comiencen a trabajar en el interior de la casa para 2019 podrán beneficiarse en 2020 de una bonificación fiscal por la compra de muebles y grandes electrodomésticos de clase no inferior a A+ (A para hornos). La deducción es igual al 50% y debe calcularse sobre un gasto máximo de 10 mil euros (incluyendo dinero para transporte y montaje). También en este caso la deducción deberá dividirse en diez cuotas anuales iguales. Para acogerse a la subvención, la compra de muebles y grandes electrodomésticos deberá haberse realizado con posterioridad a la fecha de inicio de las obras.
BONO DE JARDINES AL ADIÓS
En los borradores de la maniobra 2020 no se menciona el bono jardín entre los incentivos sujetos a prórroga. Introducido con la Ley de Presupuestos de 2018, el descuento consiste en una deducción del Irpef del 36% sobre los gastos de hasta 5 mil euros por el cuidado de terrazas y jardines, incluidas las comunidades de vecinos. Es probable que la medida no haya obtenido los resultados obtenidos, hasta el punto de que el Gobierno ha decidido ahora anularla.
