El sindicato de actores estadounidense, Sag-Aftra, ha declarado una huelga histórica junto a los once mil guionistas que ya están en huelga por más de 70 días. Ambos grupos afirman mejoras en las retribuciones, mayores garantías laborales y protección frente al uso indiscriminado de la inteligencia artificial. Esta acción sin precedentes involucra a los principales gigantes del entretenimiento y la transmisión, incluidos Disney, Paramount, Comcast, Warner Bros Discovery, Netflix, Amazon y Apple.
Piquetes y negociaciones
Se organizaron piquetes frente a estudios y lugares de producción en Los Ángeles, Nueva York y muchas otras ciudades. Se espera la participación de numerosas estrellas de la pantalla grande y chica, incluidos Meryl Streep, Jamie Lee Curtis, Pedro Pascal y Jennifer Lawrence, que ya se han sumado a la huelga. Además, la promoción de nuevas películas se ha estancado, como lo demuestra la ausencia del elenco de Oppenheimer en el reciente estreno en Londres.
La huelga fue el resultado de negociaciones fallidas caracterizadas por una falta de compromiso y acusaciones mutuas de intransigencia. Esta situación ha llevado a una completa paralización de la industria cinematográfica de Hollywood, con la producción de espectáculos, series y películas completamente paralizada. Además, importantes festivales de cine, como el de Venecia en agosto y Toronto en septiembre, corren el riesgo de verse comprometidas por la falta de presencia de los actores. La ceremonia de los premios Emmy, prevista para septiembre, también podría verse afectada por la agitación.
Una industria multimillonaria en juego: las reivindicaciones de los sindicatos
La huelga afecta directamente a por lo menos 65.000 actores que trabajan en la industria del cine y la televisión. La votación por la agitación de los miembros del sindicato superó el 97 por ciento de aprobación. Esta protesta tiene un impacto significativo en una industria que genera $134 mil millones en ingresos, tiene millones de empleados y una facturación de $261 mil millones. Solo en Los Ángeles, la huelga podría costar $ 30 millones por día.
La decisión de hacer una huelga no se había tomado en más de 40 años, y una huelga conjunta entre actores y escritores que causara una interrupción total en la industria no ha existido en mucho tiempo. 63 añosque data de la década de 1960.
demandas sindicales
El sindicato denuncia las cuantiosas ganancias que obtienen los ejecutivos de las empresas y la generosa remuneración de los altos ejecutivos. Además, critica la orientación corporativa que está transformando el sector en una especie de gig economy, donde cada vez es más difícil tener una carrera sostenible. Fran Drescher, secretario general del sindicato, dice que las empresas se han negado a tratar de manera significativa varios temas y argumenta que es imposible llegar a un acuerdo sin una voluntad real de diálogo por parte de los empresarios. Según Drescher, la situación en la industria del entretenimiento refleja una lucha más amplia contra la codicia y la indiferencia de los empleadores hacia quienes contribuyen de manera esencial al funcionamiento de la industria.
La respuesta de las empresas
Las empresas rechazan las denuncias de injusticia y condenan la huelga. La asociación de la industria Amptp, la Alianza de Productores de Cine y Televisión, dice que la huelga está causando daños financieros a miles de personas y califica de desafortunada la decisión del sindicato. Según la asociación, los empresarios han ofrecido aumentos salariales y mejoras en las prestaciones de jubilación y salud, así como propuestas innovadoras para proteger a los actores del uso de la inteligencia artificial.
es más Bob Iger, CEO de Disney, llama a las demandas del sindicato "poco realistas" y argumenta que serían extremadamente perjudiciales para toda la industria. Señala que la industria del entretenimiento ya atraviesa un período de profundas transformaciones y que el momento actual no es propicio para nuevos conflictos.
Producciones pendientes
Por la huelga, numerosas películas y series de televisión están actualmente suspendidas, bloqueadas o pospuestas en todo el mundo. Entre los títulos involucrados están “The Last of Us”, “Blade Runner 2099”, “The Mandalorian”, la secuela de “Spider-Man: No Way Home”, un remake de “Blade”, “Thunderbolts” y “Capitán América”. : Brave New World”, así como “House of Dragon”, “Andor”, “Industry”, “Bad Sisters” y “Doctor Who”. Entre las películas en producción se encuentran “Gladiator 2” y “Mission Impossible – Dead Reckoning Part Two”.
