La situación está volviendo gradualmente a la normalidad.Aeropuerto de Catania-Fontanarossa. Desde comienza a 14: 00 (hora local), las actividades aéreas se han reanudado oficialmente, tanto salidas como llegadas, tras la fuerte interrupción causada por la actividad eruptiva delEtna.
A pesar de la restauración de las pistas y las operaciones del aeropuerto, aún podrían ocurrir. Pueden producirse retrasos o cambios. Debido al cierre anterior y al aumento del tráfico aéreo en estos momentos, la empresa gestora insta encarecidamente a todos los viajeros a que comprueben el estado de su vuelo poniéndose en contacto directamente con su aerolínea antes de dirigirse al aeropuerto.
Aeropuerto de Catania: Se reabren los sectores C1 y B3; el nivel de alerta se reduce a "Naranja".
La SAC, la empresa gestora del aeropuerto de Catania, ha organizado el ripertura estratégico de la sectores C1 y B3La medida se activó tras la rebaja de la alerta volcánica, que pasó del nivel máximo 'Rojo' (Rojo) al 'Naranja' (AnaranjadoStefano Branca, director del Departamento de Volcanes del INGV (Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología), también confirmó la notable mejoría de las condiciones. En declaraciones a SkyTG24, Branca tranquilizó a pasajeros y operadores al afirmar que, por el momento, "ya no hay ceniza en la atmósfera".
Parada récord: el aeropuerto permaneció cerrado durante más de una semana.
La reapertura de hoy pone fin a la emergencia más larga relacionada con el Monte Etna desde 2002. El aeropuerto del Etna ha sufrido cierres consecutivos e intermitentes durante durante una semana a partir del 7 de agosto de 2026, culminando en un bloqueo total y continuo que duró 5 días completos antes de la luz verde de la tarde. La acumulación prolongada de ceniza volcánica en las laderas y en la atmósfera ha resultado en un saldo muy alto, con Más de 700 vuelos cancelados o reprogramados. En total, cientos de vuelos fueron desviados a los aeropuertos sicilianos de Palermo, Comiso y Trapani, así como al aeropuerto calabrés de Lamezia Terme, lo que provocó una pérdida económica global estimada en unos 20 millones de euros.
