Absolución para todos los acusados en el juicio contra Cavet. El consorcio, controlado en un 75% por Impregilo, había sido acusado de daños ambientales en relación con las obras de la línea de alta velocidad Bolonia-Florencia. Los principales delitos imputados incluían la gestión de vertederos ilegales de materiales excavados y la disposición ilícita de residuos especiales. Al frente del consorcio entre 1998 y 2001 estuvo Alberto Rubegni, actual director general de Impregilo. La parte dispositiva de la sentencia fue leída ayer por la noche por el Tribunal de Apelación de Florencia, después de muchas horas de deliberación. También se canceló la indemnización de 150 millones de euros a cargo de Cavet.
La historia comenzó en 2001, cuando la fiscalía de Florencia se apoderó de las obras de construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad. El proceso de primera instancia finalizó en marzo de 2009 con las sentencias condenatorias, mientras que la línea entró en funcionamiento unos meses después. Al final del primer juicio, además de Rubegni, fueron condenadas 26 personas (de 38 imputados), entre empleados del consorcio Cavet y subcontratistas y propietarios de canteras y vertederos.
