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Banca local y empresas locales: los cuatro nuevos retos

La crisis también empuja a los bancos locales a reposicionarse en el territorio – Cuatro nuevos desafíos: 1) revisar la cartera de crédito comercial, apoyar más las exportaciones; 3) seleccionar los sectores y sectores productivos a ser financiados; 4) acercarse a las medianas empresas sin limitarse a financiar micro, pequeñas y muy pequeñas empresas.

Banca local y empresas locales: los cuatro nuevos retos

Para el desarrollo futuro de los bancos locales, hay al menos cuatro perspectivas para examinar cuidadosamente.

1) La primera es de carácter general y corresponde a la revisión de la cartera de deudores comerciales. La recuperación de este tipo de crédito, además de una mayor flexibilidad financiera de la relación crediticia, trae consigo beneficios inducidos, como un mejor conocimiento de las condiciones actuales y futuras del cliente, la posibilidad de ampliar las relaciones con sus contrapartes comerciales, la grandes flujos operativos que generan comisiones económicas. A la objeción de que el mercado de papel comercial ofrece márgenes de conveniencia reducidos, dado que la mayor presión competitiva se ejerce sobre él entre los bancos otorgantes, hay que intentar replicar que, si el riesgo de la
transacciones autoliquidables, un mayor tamaño de las cantidades negociadas puede hacer que la relación sea aún más conveniente, incluso prospectivamente.

2) Un segundo punto se refiere a la expansión que se dará a los créditos a la exportación. Por el momento, las exportaciones son uno de los pocos aspectos positivos de la situación actual y constituyen un campo de actividad tradicional para las medianas empresas italianas, el verdadero motor de recuperación y desarrollo. Los bancos locales deben abrir (o reabrir) estos canales, estableciendo estructuras más profesionalizadas especialmente en lugares donde la propensión a exportar es más alta, incluidas aquellas áreas donde se desarrollan actividades complementarias (transportistas, infraestructuras de transporte marítimo y terrestre, servicios). Los cursos intensivos de formación profesional pueden reajustar rápidamente los conocimientos técnicos del personal a cargo para realizar los tipos de operaciones más recurrentes con el exterior, en un contexto de riesgo limitado.

3) Tercer aspecto: no todos los sectores están en la misma condición económica y no todas las empresas de sectores en crisis están en una situación de debilidad; hay sectores virtuosos y empresas virtuosas en mayor medida de lo que el pesimismo generalizado nos hace creer. Invertir en el conocimiento del territorio, entendiendo mejor su dinámica, nos permitiría salir de un caudal de información que necesita ser revitalizado y actualizado, quizás desatendido por las energías de información absorbidas por el sector de la edificación/inmobiliario. La invitación es a reexaminar el contexto general en el que opera el banco, adquiriendo información de manera más sistemática, para ser interpretada de acuerdo con técnicas de evaluación de riesgo de crédito más elaboradas y complejas. Las herramientas de gestión adecuadas también desde el punto de vista de TI están disponibles y listas para aplicar. Los sectores que están mostrando una mayor estabilidad son, a modo de ejemplo, los de cueros y pieles, mecánico, agroalimentario. Al respecto, no faltan oportunidades en términos de financiamiento de sectores productivos específicos, etapas individuales de producción, relaciones con los mercados interno y externo. Se trata de intentar elegir, de retomar actitudes hacia la financiación del ciclo productivo e, inmediatamente después, de las inversiones.

4) Incluso un enfoque diferente del tamaño de la empresa a financiar (y es el cuarto punto de este breve examen) puede ayudar a revitalizar la política crediticia del banco local, al que suele asociarse como
la contraparte es la pequeña y muy pequeña empresa, respecto de la cual se puede medir mejor los riesgos y ejercer el poder contractual. Pasar a la mediana empresa es considerado, por el banco local, una meta que no siempre está a su alcance. La objeción a oponer a este comportamiento derrotista es que rara vez se han promovido iniciativas conjuntas entre bancos de la misma zona, a través de operaciones de pool, en las que se pueden gestionar positivamente los riesgos y la rentabilidad de los préstamos incluso hacia las medianas empresas. En los últimos tiempos, este último quizás ha sufrido más que otros por la menor disponibilidad de crédito del banco grande, yendo en busca de nuevas perspectivas crediticias que lo lleven a considerar también relaciones con bancos más pequeños. Es necesario estar preparados con soluciones adecuadas y una voluntad asociativa más marcada puede hacer que muchos bancos locales actúen ventajosamente, manteniendo la relación banco-empresa en un terreno de prudencia, transparencia e interés mutuo.

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