Como se puede leer de Enfócate publicado por el Centro de Estudios Intesa Sanpaolo, la dinámica del PIB real eslovaco se ralentizó al 2% en 2012 (del 3,2% en 2011) por la contracción del sector servicios (-8,9) a pesar de la aceleración del sector industrial (10,6% desde 5,2% en 2011), compuesto aproximadamente en un 29% por el sector de medios de transporte. Durante este año, la demanda externa de la Eurozona se debilitó y la dinámica de las exportaciones eslovacas, igual a 8,6% a/a en 2012, disminuyó a 2,4% en los primeros ocho meses. El menor dinamismo de las exportaciones también está penalizando la producción industrial que creció sólo un 2,9% en el período enero-agosto.
Por el lado de la demanda, el saldo de comercio exterior es el único elemento de las cuentas nacionales que hace una contribución positiva significativa a la evolución del PIB, donde la contribución de la demanda de consumo final es casi nula, mientras que las aportadas por la demanda de inversiones y consumo público son negativas. Y si Las difíciles condiciones del mercado laboral pesan sobre la demanda interna, algunas señales positivas provienen de la mejora en la confianza del consumidor y de la tasa de desempleo en septiembre cerca del nivel más bajo del año. La austeridad fiscal en cambio está afectando la demanda de consumo público que se estima que volverá a bajar este año. En 2014 se espera que todos los sectores productivos vuelvan a ser positivos con el sector industrial aún liderando la aceleración de la economía con un 2,1%, mientras que en 2014, además de las exportaciones, la demanda interna también debería contribuir positivamente a la evolución del PIB gracias a la recuperación del consumo privado y de las inversiones. La contribución de la demanda pública seguirá siendo negativa.
La inflación, del 3,4% en diciembre de 2012, se redujo durante 2013 al 1,0% en septiembre, con lo que el promedio de los nueve primeros meses del año se situó en el 1,8%. Tanto los factores externos como los internos contribuyeron a la moderación de la dinámica de los precios al consumidor: mientras que la inflación importada fue bastante moderada durante 2013 debido a que los precios en los mercados mundiales del petróleo y los alimentos se moderaron, a nivel nacionalEn su lugar, la ausencia de nuevos aumentos de los impuestos especiales y los precios regulados de la energía tuvieron un efecto moderador sobre la inflación, al igual que la persistente debilidad de la demanda. Sin embargo, el dinámica salarial, aunque modesta, debería ayudar a llevar la inflación a casi el 2% a fines de 2013, antes de una ligera aceleración en 2014 (2,2% en promedio anual) respaldada por una recuperación en la demanda de consumo privado.
Para 2014, aún se espera que la cuenta corriente sea positiva, aunque ligeramente a la baja en relación con el PIB (2,5%). El componente de corto plazo de la deuda externa representa alrededor del 30% del PIB y disminuyó en comparación con 2011 cuando era del 37%, mientras que el componente de mediano y largo plazo, que actualmente equivale a alrededor del 46% del PIB, aumentó del 32% de 2011. En En términos netos, la posición financiera del país es negativa e igual al 66% del PIB.
Según Intesa Sanpaolo, desde una perspectiva a largo plazo, las perspectivas económicas de Eslovaquia siguen siendo positivas en la convergencia progresiva de la economía hacia los países miembros de la UEM. En general, sin embargo, el competitividad local no ha mejorado en los últimos años: los sectores que más penalizan la competitividad del país son el de las infraestructuras, todavía inadecuadas, y el sector público, con una estructura burocrática que no es del todo eficiente. Sin olvidar el baja diversificación de la actividad productiva, aún excesivamente ligada a la producción de maquinaria y medios de locomoción (más del 50% del total exportado). He aquí, pues, una vez más que la estabilidad macroeconómica, aunque muy apreciable, por sí sola no es suficiente para sentar las bases para un relanzamiento que signifique oportunidades de desarrollo para las actividades productivas y por tanto, en última instancia, para los propios ciudadanos.
