Tras una caída durante la jornada hasta los 357 puntos básicos, el diferencial entre los BTP a diez años y los Bunds vuelve a ampliarse y sube hasta los 390. La tranquilidad sobre la continuación del programa de compra de bonos del BCE, contenida en las declaraciones difundidas por Trichet tras la reunión del Banco unidad central, había enfriado el recorrido del diferencial.
Sin embargo, en un contexto de hipersensibilidad en los mercados, incluso un silencio de más parece capaz de alterar el equilibrio: así, cuando el presidente respondió con un "sin comentarios" a quienes le preguntaron si la institución que encabeza tenía alguna intención de compra de valores de los gobiernos italianos, el diferencial ha comenzado a crecer nuevamente, alcanzando el umbral de 390. Sobre el programa para la compra de valores en el mercado secundario, Trichet subrayó la falta de unanimidad dentro del consejo, la mayoría del cual permanece en cualquier caso a favor.
