Tras una larga incubación, la crisis ha estallado Novo Nordisk, una empresa danesa líder mundial en medicamentos contra la obesidad. Hubo un momento en que Novo Nordisk había superado en capitalización de mercado bolsa incluso Lvmh, el gigante de la moda francés, convirtiéndose en la primera empresa en Europa en valor de bolsa después de triplicar las ganancias. Era septiembre de 2023, pero desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente.
Los productos antiobesidad de la empresa danesa han sufrido varios reveses, la rentabilidad se ha vuelto menos prometedora y la competencia de la estadounidense Eli Lilly se ha vuelto cada vez más agresivo y el precio de las acciones de Novo Nordisk se ha desplomado al 50% en un año.
Ante tal derrota, el consejo de administración ha enviado reiteradas señales de decepción y críticas no tan veladas al consejero delegado. Lars Fruergaard Jorgensen hasta el punto de obligarlo a dimitir. Jorgensen permanecerá en su puesto hasta que se encuentre su sucesor, pero su historia en Novo ha terminado.
La Bolsa no lo ha recibido bien y hoy el título pierde otro 3%, no tanto por cariño al CEO que la había llevado a la cima del éxito sino porque no ve un futuro claro para la compañía. Cuanto antes encuentren un sucesor, mejor, ojalá sea el adecuado.
