Irak tiene la intención de emitir bonos del gobierno por valor de 2 mil millones de dólares en los próximos tres meses.
Ali al-Alak, gobernador del banco central iraquí, en una entrevista ayer en Bagdad reportada por Reuters, dijo que esperaba un rendimiento del 5%, por debajo del 11% solicitado originalmente por los inversores gracias a los éxitos contra Daesh y con la ayuda del Banco Central y del Fondo Monetario Internacional.
La operación debería ser gestionada por algunos bancos, incluidos Standard Chartered, Deutsche Bank y Citi.
Han pasado diez años desde que Bagdad intentó por última vez emitir títulos de deuda internacionales en el mercado. En 2006, se colocaron aproximadamente $2,5 millones en bonos con vencimiento en 2028 y un cupón del 5,8%. A partir de hoy, esas acciones cotizan a un valor de 70 centavos por dólar, mientras que el rendimiento se ha disparado al 11,6%.
Por supuesto, invertir en Irak actualmente no se considera un buen negocio (B- según los seis niveles de Standard & Poor's por debajo del grado de inversión). Pero en un futuro cercano podrían llegar préstamos internacionales que podrían ayudar a cambiar el escenario económico actual. En detalle, entre junio y diciembre Bagdad podría recibir un préstamo de 7 millones de dólares cuyos garantes serían Estados Unidos y el Banco Central. Durante los próximos 3 años, el Gobierno aportará 15 millones de ayuda.
