La Grecia se anota un buen resultado en el mercado de deuda y continúa las negociaciones para cobrar el próximo tramo de ayuda. Esta mañana el Tesoro de Atenas colocó bonos trimestrales por 1,625 millones de euros. Así lo anunció la agencia griega de gestión de la deuda pública (PDMA), especificando que la tasa de interés se detuvo en 4,24%, levemente por debajo de la última subasta de bonos a tres meses (4,31%).
Mientras tanto, el gobierno griego continuóa las negociaciones con los técnicos de la Troika (UE, BCE y FMI). Sigue sobre la mesa el paquete de recortes presupuestarios para el bienio 2013-2014, condición indispensable para que los acreedores internacionales otorguen nuevos fondos por 31,5 millones de euros. Sin estos recursos, Atenas corre el riesgo de insolvencia en unas pocas semanas.
El premier Antonis Samaras dijo que era optimista: “Grecia pronto tendrá el nuevo tramo de ayuda para pagar sus deudas, recapitalizar los bancos e inyectar liquidez en el mercado. Entonces se acabará el miedo a volver al dracma. Por primera vez en Grecia hay un fuerte consenso popular que apoya reformas estructurales importantes y necesarias”.
Sin embargo, el camino por delante será más largo de lo esperado. Ayer Ministro de Finanzas Yannis Stournaras Aseguró que las negociaciones con la Troika continuarán incluso después de la cumbre europea del 18 de octubre, de la que -ahora es seguro- no saldrán novedades significativas para Atenas.
Sin embargo, llegan señales de relajación desde Alemania. Angela Merkel, reconoció los considerables avances del país en el campo de las reformas: "Se puede decir mucho de Grecia -subrayó la canciller esta mañana en Berlín, donde se reunió con la patronal alemana-, pero en ese país se ha puesto mucho en moto". Aunque la recuperación avanza más lentamente de lo esperado, Merkel cree que "algo ha cambiado en la mentalidad general".
También esta mañana los representantes de la Troika -los alemanes Matthias Mors (UE) y Claus Mazuch (BCE) y el danés Poul Tomsen (FMI)- se reunieron con el ministro griego de Trabajo, Yannis Vroutsis, para retomar las negociaciones. Algunas de las principales medidas solicitadas por los acreedores internacionales se refieren contratos de trabajo en el sector privado: la reducción del 50 % de la indemnización por despido a partir de enero de 2012 (por lo tanto retroactiva), la reducción del plazo de preaviso para el despido de seis a tres meses y la supresión del ajuste salarial de tres años.
