Eni y la Corporación Nacional de Petróleo (NOC) de Libia anunciaron ayer El inicio de la producción fue posible gracias al proyecto offshore de compresión Sabratha., desarrollado a través de la empresa conjunta Mellitah Oil & Gas. La iniciativa involucra el campo Bahr Essalam, uno de los principales yacimientos de gas del país norteafricano, ubicado a unos 100 kilómetros de la costa.
El proyecto incluye la instalación de un nuevo módulo de compresión de 1.600 toneladas En la plataforma Sabratha, capaz de mantener la producción incluso con la caída de presión natural del yacimiento. La nueva instalación aumentará la producción en aproximadamente 800 millones de metros cúbicos de gas al año, además de los condensados asociados.
Este es un resultado significativo no solo para Libia, que podrá contar con mayores volúmenes para la generación de electricidad y la seguridad energética nacional, sino también para Italia. Parte del gas adicional podría de hecho ser exportado a través del pipeline GreenStream, que conecta directamente la costa libia con Sicilia.
Argentina: La nueva frontera del GNL
También ayer el perro de seis patas anunció una importante operación en Argentina, entrando en la parte alta del río Proyecto integrado de GNL de Argentina mediante la adquisición del 32% de tres bloques. en la cuenca no convencional de Vaca Muerta, una de las mayores reservas de gas de esquisto del mundo.
El acuerdo, firmado con la empresa argentina YPF y con XRG, permitirá a Eni participar en el desarrollo de los recursos necesarios para abastecer de combustible a una Capacidad de producción futura de 12 millones de toneladas anuales de gas natural licuado (GNL)., obtenidas mediante dos unidades flotantes de 6 millones de toneladas cada una.
La operación representa un paso estratégico porque permite al grupo italiano controlar toda la cadena de valor.: desde la extracción del gas hasta su licuefacción y comercialización en los mercados internacionales.
Una estrategia que mira a largo plazo.
Las dos operaciones, aunque se desarrollan en contextos geográficos muy diferentes, responden a la misma lógica industrial. Por un lado Eni consolida su papel histórico en Libia, donde está presente desde 1959. y donde sigue siendo el principal operador internacional en el sector energético. Por otro lado, está expandiendo su presencia en una de las áreas más prometedoras para la producción mundial de gas, fortaleciendo su cartera de recursos destinados al mercado global de GNL.
El objetivo es doble: garantizar un suministro energético fiable en un período de fuerte volatilidad geopolítica y aprovechar las oportunidades que ofrece la creciente demanda de gas natural en muchas zonas del mundo.
Desde la costa sur del Mediterráneo hasta los campos no convencionales de Argentina, Eni confirma una estrategia basada en la diversificación geográfica, sobre la integración de las actividades a lo largo de la cadena de suministro y sobre el fortalecimiento del papel del gas como fuente clave de la transición energética y la seguridad del suministro.
