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Hollande sorprende a la política francesa: ahora es el líder "más popular". ¿Es la apuesta segura mejor que el aventurismo de Le Pen y Mélenchon?

Una encuesta premia la popularidad de François Hollande, quien parece inclinado a superar sus dudas y presentarse de nuevo a la presidencia de Francia en 2027. El camino sigue siendo cuesta arriba frente al populismo prorruso de Le Pen y Mélenchon, pero el aumento de la popularidad de Hollande es la verdadera sorpresa en la política francesa.

Hollande sorprende a la política francesa: ahora es el líder "más popular". ¿Es la apuesta segura mejor que el aventurismo de Le Pen y Mélenchon?

El expresidente francés François Hollande parece orientado a romper el punto muerto y salir al campo para el elezioni prezidenziali de 2027. “Nada está perdido”, les dijo a sus seguidores en los últimos días y una verdadera sorpresa provino de una encuesta muy reciente, realizada por IFOP-Fiducial, según la cual Hollande es hoy el líder “más popular” del política francesaSer el más popular obviamente no significa ser el más votado, pero los resultados de las encuestas son una señal de que algo finalmente está cambiando en Francia. A medida que se acercan las elecciones presidenciales, la opinión pública francesa se pregunta si la apuesta segura, representada por la fuerza tranquila del expresidente Hollande, que aspira a "unir al país" contra la polarización, no es preferible al populismo prorruso de Marine Le Pen al extremo derecho y al de Jean-Luc Mélenchon En la extrema izquierda. La reciente condena de Le Pen por malversación de fondos europeos, que equivale a una auténtica estafa a los contribuyentes, no favorece el salto cualitativo de la extrema derecha, del mismo modo que el maximalismo de Mélenchon divide cada vez más a la izquierda. Esto no significa que si Hollande decide, como parece, presentarse a las elecciones, su camino vaya a ser fácil. Hay demasiados galos en el centro y entre los reformistas. Sin embargo, lo que hasta hace poco parecía una quimera —la posibilidad de un candidato con una clara inclinación democrática que pudiera llegar a la segunda vuelta presidencial y competir con el candidato de extrema derecha— se está convirtiendo en realidad. «No todo está perdido».

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