De acuerdo con la directiva europea de eficiencia energética, pero algunos de sus puntos están equivocados, deben cambiarse. Así lo subrayó Enel, que en la Comisión de Industria del Senado (donde fueron escuchados Simone Mori, director de Regulación y Medio Ambiente, y Livio Gallo, director de la división de Infraestructura y Redes) también hizo propuestas precisas. La premisa es que Italia se encuentra entre los países más eficientes en términos energéticos "habiendo ya realizado una parte importante de su potencial nacional", como lo demuestra la documentación puesta a disposición de los senadores.
En particular, "Italia es muy eficiente en la industria intensiva en energía y en el sector residencial", mientras que sufre "retrasos en el transporte". Pero en general "las políticas adoptadas y la crisis han acercado a Italia al objetivo europeo". Y si este es el panorama, en términos de ahorro de energía primaria, entonces se vuelve "injusto asignar ahora obligaciones de reducción uniformes que no tienen en cuenta las diferencias entre los estados miembros". Estableció que la directiva europea va en la dirección correcta, que la eficiencia energética es importante y tiene repercusiones no solo en el consumo sino también en la actividad productiva y en el crecimiento del sector, sin embargo, Enel señala con el dedo algunos puntos que deben corregirse.
Mientras tanto, donde se establecen criterios y cuotas iguales para todos los países miembros, Enel propone diferenciar la cuota de ahorro de energía entre los estados. Por ejemplo, en materia de ahorro de servicios públicos, “la directiva impone un aumento del 20% en el objetivo nacional, sin tener en cuenta los resultados ya alcanzados por el país y la situación italiana que presenta un sistema con suministro insuficiente”. Y Enel también propone permitir el cumplimiento de la obligación a través de actividades en otros Estados miembros de la UE o en otros sectores excluidos de la directiva, como el transporte, a través del instrumento de los certificados blancos a nivel de la UE.
Nuevamente: prever mecanismos de recuperación adecuados en caso de una obligación impuesta a los distribuidores, eliminar las exenciones para los operadores menores. Además, Enel propone eliminar la obligación de instalar unidades de cogeneración de vapor para calefacción urbana como parte de la emisión y renovación de autorizaciones para plantas de producción de energía y desarrollar redes de calefacción urbana con cargos totalmente a cargo del usuario final.
Finalmente, para Enel sería adecuado eliminar más intervenciones en plantas termoeléctricas en términos de estándares tecnológicos. En conclusión, para Enel se trata de “reconocer lo que ya han logrado países eficientes como Italia”.
