Murió ayer, después de una larga enfermedad, gilberto benetton. Tenía 77 años y estaba el alma financiera de la familia y del grupo Benetton. Tras el fallecimiento de Carlo, ocurrido hace tan solo unos meses, es el segundo luto que el nefasto 2018 reserva para la familia Benetton.
En la familia Carlo y Giuliana Benetton eran los técnicos y Luciano el creativo pero el propio Gilberto, con el apoyo de un directivo de confianza como Gianni Mion, fue quien permitió que el grupo diera el salto de calidad y crear un gigante internacional de 10 mil millones de euros.
Tras el éxito de la firma de jerseys, fue el propio Gilberto, a finales de los 80, quien empujó a los Benetton a diversificar su negocio en servicios y utilidades. Una elección que había suscitado críticas porque implicaba inevitablemente relaciones con la política y las instituciones pero eso había permitido que el grupo se convirtiera en un gigante internacional.
La segunda temporada de los Benetton comenzó en la época de las privatizaciones con la compra de una pyme, que más tarde se convirtió Autogrill, que fue seguido -poco a poco- autopistas, aeropuertos, holdings inmobiliarios y financieros. El reciente colapso de la Puente Morandi en Génova, con un coste de decenas de muertos, había disgustado y amargado a Gilberto como a toda la familia Benetton.
Gilberto Benetton, además de líder de Edizione (el holding del grupo), estuvo en los directorios de Autogrill, Atlantia, Mediobanca, Pirelli y Allianz.
