Otro giro llegando al Capitolio. La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, que acaba de regresar de sus vacaciones en Córcega, se dispone a despedir al comisario de presupuestos Mazzillo ("Pero yo no sé nada al respecto"), culpable de haberse rebelado en julio contra el nominaciones en las empresas municipales caídas desde arriba e inspiradas por Casaleggio Associati sin el conocimiento de los concejales y directores Grillini.
En lugar de Mazzillo, llega el comisario de presupuesto de Livorno, el grillino Gianni Lemmetti, al que le espera una tarea difícil, partiendo del crack cada vez más cercano de Atac, la empresa municipal de transporte público.
