Pirelli se vio afectada en el primer trimestre por la crisis del coronavirus. De hecho, la demanda de neumáticos para automóviles se ha registrado en el trimestre a Caída del 20% en los volúmenes de ventas, descenso que afecta tanto a Equipos Originales (-22,7%, en línea con la producción de automóviles) como a Piezas de Recambio (-19,3% por efecto de las restricciones a la movilidad). La consecuencia es que los ingresos globales del grupo italiano han caído un 20%, manteniéndose sin embargo por encima de los mil millones de euros. El beneficio neto total disminuyó en más de la mitad del valor de hace un año: 38,5 millones de euros frente a 101,4 millones de euros en el primer trimestre de 2019.
El Ebit ajustado fue de 141,1 millones de euros, con un margen del 13,4 % (16,7 % en el 2019T 753,5), con un impacto limitado de las eficiencias y la reducción de costes. El flujo de caja neto también se vio afectado (-4.261 millones de euros), mientras que la posición financiera neta mejoró: -4.387,3 millones de euros (-31 millones de euros a 2019 de marzo de 2,115). Buenas noticias también para el margen de liquidez, que asciende a 31 millones de euros a 2020 de marzo de XNUMX, asegurando así la cobertura de las deudas financieras durante unos 3 años.
Sin embargo “la experiencia adquirida en China -explica Pirelli-, donde Las actividades productivas y comerciales vuelven a la normalidad, ha permitido al grupo responder con prontitud al profundo cambio del escenario global, definiendo un plan de acción y nuevos objetivos para 2020, comunicados al mercado el pasado 3 de abril”. Se confirman así los objetivos para 2020, definidos hace un mes.
Mientras tanto, Camfin y Longmarch, un vehículo propiedad de la familia china Niu, han finalizado el acuerdo de asociación ya anunciado a principios de abril para iniciativas de capital privado pero con derechos de gobierno y voto en las juntas de accionistas de Pirelli celebradas por la propia Camfin.
