Jubilación anticipada significa menos contribuciones y por lo tanto un cheque más ligero. Por ello, “quien optó por Compartir 100 sufriría una reducción de la pensión bruta respecto a la correspondiente a la primera salida útil con el régimen actual desde alrededor del 5% en el caso de un anticipo de sólo un año a más del 30% si el anticipo es superior a 4 años”. Este es el cálculo de la Oficina de Presupuesto del Parlamento, ilustrado por el presidente Giuseppe Pisauro durante una audiencia parlamentaria sobre la maniobra.
En detalle, según estimaciones de la Upb, el corte en la cantidad puede variar desde un mínimo del 5,06% en el caso de jubilación con sólo un año de antelación de la Ley Fornero, hasta un máximo del 34,17% en el caso de 6 años de antelación.
Recién en 2019 podrían retirarse con un cupo de 100 hasta “437.000 contribuyentes activos”, continúa Pisauro, subrayando que si todos se fueran habría un "aumento del gasto bruto de 13 millones de euros".
Esta estimación “no es directamente comparable con los recursos destinados al Fondo para la revisión del sistema de pensiones por diversos factores: desde la tasa de sustitución de los potenciales jubilados por nuevos trabajadores en activo hasta valoraciones de carácter subjetivo (estado de salud o dificultad en el trabajo) u objetivo (tasa de sustitución entre renta y pensión), prohibición de acumulación entre pensión y otros ingresos, otras formas de sanción)".
Pisauro también precisó que -precisamente porque la jubilación anticipada con cuota supondría una reducción de la asignación- el Gobierno cree que "la mitad de las personas que podrían utilizar la cuota 100 optarán por no jubilarse".
