Intesa Sanpaolo archivar el primer semestre con un beneficio neto de 422 millones de eurosen abajo 66,9% en comparación con el resultado neto consolidado de 1,274 millones registrado en el mismo período del año anterior. El Banco comunica esto después de la reunión del consejo de administración. Inmediatamente después de la publicación de las cifras, la acción del instituto en Bolsa cayó más de cuatro puntos.
Si excluimos los principales conceptos no recurrentes, el beneficio neto normalizado del primer semestre es de 660 millones, frente a los 995 millones del periodo enero-junio de 2012. El descenso del beneficio se produce tras la contabilización de impuestos por 638 millones, de integración y incentivos a la jubilación anticipada por 33 millones y cargas derivadas de la imputación del coste de adquisición por 147 millones. El resultado de explotación, por su parte, ascendió a 8,205 millones, un 8,3% menos en tasa anual.
En el primer semestre, subraya Intesa Sanpaolo, "los resultados del grupo reflejan un contexto de mercado difícil y la implementación de una política particularmente rigurosa y prudencial para fortalecer aún más el balance ya sólido y, en particular, para fortalecer aún más las provisiones, también en previsión de la verificación de la calidad de los activos y del stress test que próximamente se realizará a los bancos europeos por parte de las autoridades competentes”.
En el frente de balance y liquidez, Intesa es “uno de los pocos bancos del mundo ya en línea con los requisitos de Basilea 3 – escribe el instituto -. El índice de capital común pro forma según Basilea 3 cuando se implementó por completo aumentó al 11 %, desde el 10,6 % a fines de 2012, el nivel más alto entre los principales bancos europeos. El ratio Core Tier 1 pasó al 11,7% desde el 11,2% de finales de 2012, considerando el régimen de deducción por inversiones aseguradoras vigente hasta el 31 de diciembre de 2012, y se igualó al 11,1% considerando el nuevo régimen”. El ratio EBA proforma fue del 10,8% “considerando el régimen de deducción por inversiones aseguradoras vigente hasta el 31 de diciembre de 2012 y del 10,2% considerando el nuevo régimen, frente al requisito mínimo del 9%”.
Según el grupo, en 2013 “se prestará mucha atención a las distintas acciones encaminadas a reforzar la solidez del capital, mejorando aún más el perfil de riesgo y liquidez, además de los objetivos de rentabilidad. Las acciones de repreciación permitirán contener parcialmente las repercusiones del contexto desfavorable esperado sobre las tasas de mercado. Un estricto control de costes permitirá contrarrestar los efectos inducidos por la inflación y los automatismos. El costo del crédito seguirá siendo alto”.
