"Melody", una composición verdaderamente armoniosa con una base cremosa y envolvente, complementada con un remolino de pistacho, pistachos picados y una delicada salsa de naranja, representará el Sabor del Año 2026 del Día del Helado, el Día Europeo del Helado Artesanal. Este es el único día que el Parlamento Europeo ha dedicado hasta la fecha a un alimento celebrado en toda Europa con eventos, reuniones e iniciativas destinadas a difundir la cultura del helado artesanal. El 24 de marzo de 2026, Melody será el protagonista, ofrecida tanto en su versión "original" según la receta oficial como en una versión revisada por maestros heladeros de toda Europa con ingredientes e inspiración de su zona. Pero no se trata solo de conos y vasitos: el 24 de marzo se celebrarán numerosas iniciativas en Italia y Europa para promover y mostrar la calidad del helado artesanal, la cultura gastronómica, la creatividad artesanal y el espíritu europeo. Los eventos continuarán en Viena en mayo gracias a la colaboración con Eurovisión, que reforzará el mensaje de una Europa unida a través del arte del gusto y la música, celebrando la profesionalidad, el talento y la solidaridad. El Día del Helado de este año rinde homenaje a dos grandes símbolos de la cultura europea: el arte del helado artesanal y la fuerza expresiva de la música internacional del Festival de la Canción de Eurovisión, que se celebra en Viena del 12 al 16 de mayo. Por ello, el tema del Día del Helado de este año es: "El helado que hace cantar a Europa". Durante 12 años, un país europeo diferente ha elegido el Sabor del Año cada año, inspirándose en sus postres tradicionales y los ingredientes más emblemáticos de su tierra natal. La receta oficial de "Melody" se eligió durante el concurso organizado por Artglace en SIGEP WORLD, la Exposición Mundial para la Excelencia en la Restauración, en el que participaron maestros heladeros de toda Europa. Entre las propuestas innovadoras, la receta oficial del Sabor del Año fue creada por Juanma Guerrero, de la heladería Sicilia Gelati de Torre del Mar (Málaga, España). La receta es una armoniosa composición de sabores que evoca una partitura musical: una base cremosa y envolvente, complementada con un remolino de pistacho, pistachos picados y una delicada salsa de naranja, que le aporta un toque cítrico y vibrante.
El mercado del helado artesanal en Europa
El helado artesanal cuenta con un amplio alcance geográfico, con Europa como protagonista. Las heladerías están presentes en 76 países de todos los continentes, y el Viejo Continente representa el corazón de esta tradición: más de 66.000 puntos de venta y aproximadamente 300.000 empleados. Entre los principales mercados europeos en cuanto a número de heladerías se encuentran Alemania (con 9.000 puntos de venta, incluyendo 3.300 heladerías especializadas), España (2.400), Polonia (2.000), el Reino Unido (1.300), Bélgica (1.200) y Austria (900), seguidos de Grecia (700) y Francia (600). En 2025, las ventas de helado artesanal italiano tradicional alcanzarán un valor de 11,7 millones de euros, registrando un crecimiento del 7% en comparación con 2024 (11 millones). Reino Unido y España destacan como los países más dinámicos, Alemania muestra un ligero descenso, mientras que Italia consolida su liderazgo, confirmándose como el primer mercado mundial y un modelo exitoso de cadena de suministro para el sector del helado artesanal.
La historia del helado artesanal
Cuenta la leyenda que las bebidas con hielo o nieve se consumían ya en el antiguo Egipto, en el año 2.700 a. C. Sin embargo, algunos argumentan que el helado artesanal se originó con los antiguos romanos, quienes se distinguieron por sus "nivatae potiones", una especie de postre frío. Al otro lado del mundo, en China, durante la dinastía Tang, se bebía una bebida láctea (de cabra, vaca o búfalo) cocinada con harina y alcanfor y colocada en recipientes de hierro bajo nieve o hielo. De igual manera, los árabes preparaban "shrb", del turco "sherbet" (bebida fría) y del árabe "sharab" (sorber, beber), el antepasado del sorbete: un jarabe de azúcar, base para elaborar sorbetes de frutas, hierbas medicinales, especias y flores. En América, sin embargo, se cree que el primer helado se originó en Ecuador, donde se elaboraba mezclando hielo, nieve, jugos de frutas y leche en una olla grande llamada "paila". En realidad, sin embargo, tuvimos que esperar hasta el siglo XVI y regresar a Italia para presenciar el verdadero triunfo de este alimento. De hecho, fue Florencia la que se atribuyó la invención del helado moderno, la primera en usar leche, nata y huevos. El mérito recae en un arquitecto: Bernardo Buontalenti. A él se le atribuye el "candiero", ofrecido por Cosme I de Médici en 1559 a Carlos V, rey de España, para celebrar la inauguración del Forte Belvedere. El postre consistía en una crema fría hecha con azúcar, leche, nata, huevos y un toque de vino, aromatizada con bergamota, limón y naranja: la base de la más famosa "crema Fiorentina" o "gelato Buontalenti", que aún hoy se puede disfrutar en las mejores heladerías de Florencia. Pero la historia moderna de este delicioso manjar comienza oficialmente cuando el italiano Filippo Lenzi, a finales del siglo XVIII, abrió su primera heladería en América. En muy poco tiempo, el helado se convirtió en una auténtica locura, tanto que se dice que el mismísimo George Washington lo disfrutaba en muchas fiestas y reuniones. Y fue también en Estados Unidos, de la mano de un italiano, donde el primer cono de helado fue patentado en 1903 por Italo Marchioni, quien, tras emigrar a Nueva York, comenzó a vender los primeros conos de helado. El resto es historia.
