El Primer Ministro francés, sebastien lecornu, presentó su renuncia a Emmanuel Macron, quienes las aceptaron. El Elíseo lo anunció en un comunicado. Nombrado el 9 de septiembre, Lecornu debía comparecer hoy ante la Asamblea Nacional para hacer una declaración política, pero el aluvión de críticas de la oposición y la derecha gaullista contra su equipo de gobierno, presentadas anoche, lo obligaron a dimitir.
Y pensar que, después de casi un Mes de negociaciones febriles y tensiones políticas, la Francia finalmente parecía tener un nuevo gobierno. El presidente Emmanuel Macron designado ayer, domingo 5 de octubre, los dieciocho ministros que conforman el El equipo del Primer Ministro, encargado –pero ahora resignado– de tomar las riendas del país después de la Caída del ejecutivo dirigido por François Bayrou.
La nueva coalición, presentada por el Palacio del Elíseo como un equilibrio entre "estabilidad y renovación", desató inmediatamente una ola de críticas tanto de la derecha como de la izquierda. El primer Consejo de Ministros estaba previsto para hoy a las 16:00 en el Palacio del Elíseo, mientras que el primer ministro tenía previsto pronunciar mañana su discurso de política general ante la Asamblea Nacional.
Lecornu: “Sean negociadores; el presupuesto es su objetivo principal”.
“Encontrar compromisos con todos los parlamentarios”, ser “negociadores”Esta fue la instrucción que Lecornu había dado a sus ministros. Una petición inevitable, dado su falta de mayoría en la Asamblea e amenaza de una moción de censura ya anunciado por la oposición.
Según el entorno del primer ministro, el nuevo gobierno "se asemeja al punto común de la derecha y el centro" de la coalición anterior, combinando "estabilidad, porque ciertos actores y administraciones necesitan continuidad", y "renovación, ya que un tercio de los ministros no pertenecían al gobierno anterior".
Antes de dar un paso atrás, Lecornu pretendía hacer Aprobar la ley de presupuesto antes de fin de año y “liderar algunos proyectos importantes de interés nacional para nuestros conciudadanos”.
¿Quiénes son los ministros del gobierno de Lecornu?
El nuevo equipo fue compuesto por 18 ministrosCon numerosas confirmaciones y algunas sorpresas, definido por muchos observadores como una "reedición correcta" del anterior gobierno de Bayrou. El economista... Roland lescurePartidario de Macron de toda la vida, asumiría las riendas del Ministerio de Economía y Finanzas, con la ardua tarea de elaborar un presupuesto aceptable para un país agobiado por una deuda pública que superaba el 115% del PIB. Se enfrentaría al reto de convencer a un parlamento hostil y a una ciudadanía cada vez más recelosa.
El regreso más sensacional, sin embargo, fue el de Bruno Le Maire, quien tras siete años en el Ministerio de Economía y Finanzas se incorporaba a las Fuerzas Armadas, sustituyendo al propio Lecornu. «En las circunstancias excepcionales que vive Francia, no hay vuelta atrás», declaró el exministro, señal de un vínculo de lealtad política y personal que ha perdurado durante años con Lecornu.
La justicia se quedó con Gérald Darmanin, mientras que el líder de los Republicanos Bruno Retailleau Mantuvo la jefatura del Ministerio del Interior, a pesar del descontento dentro de su partido. Los ex primeros ministros... Elisabeth Borne e Manuel Valls Los asuntos quedaron en manos de Educación y de Territorios de Ultramar, respectivamente, en una señal de continuidad que muchos, tanto de izquierda como de derecha, habían interpretado como una falta de renovación.
Asuntos Exteriores permaneció Jean-Noël Barrot, mientras Catherine Vautrin se habría ocupado de Salud y Trabajo y Rachida Dati, a pesar de su candidatura a la alcaldía de París y de un juicio por corrupción previsto para 2026, mantuvo la Cultura. Amelia de Montchalin permaneció en las Cuentas Públicas, mientras que en el ámbito de la Transición Ecológica volvió a AGnès Pannier-Runacher.
Completaron el equipo Naïma Mouchou (Función pública y digital), Philippe Tabarot (Transporte), marina ferrari (Deportes) y aurore bergé, que además de la Igualdad de Género asumió el papel de portavoz del gobierno. Finalmente Mathieu Lefèvre Se habría ocupado de las relaciones con el Parlamento.
La consigna parecía ser una sola: mantener al gobierno a flote. Pero sólo duró un momento.
