Felipe VI, rey de España, dio a Pedro Sánchez la tarea de formar gobierno, pero el líder socialista ya ha anunciado que se necesitará "al menos un mes" de negociaciones para presentarse en la cámara.
Así comienza a girar el reloj constitucional, que sanciona el tiempo máximo de dos meses desde el primer debate de investidura para formar un Ejecutivo, so pena de volver a las urnas sin apelación.
El intento de Sánchez no promete ser fácil. La fiesta Podemos, que quedó tercero en las elecciones de diciembre, dijo estar dispuesto a entrar en un gobierno con los socialistas, pero una hipotética alianza Psoe-Podemos también necesitaría el apoyo de losextremo izquierdo y Autonomistas vascos y catalanes.
Tras las elecciones de diciembre, que fragmentaron el Parlamento español obligando a los partidos a buscar difíciles alianzas, el presidente saliente, el conservador Mariano Rajoy, había relanzado la idea de una gran coalición: "Mi propuesta -dijo- es un ejecutivo liderado por el Partido Popular junto con el PSOE y Ciudadanos".
