La red de fibra optica puede convertirse en mucho más que uninfraestructura para la transmisión de datosPuede proteger comunicaciones sensibles, alojar potencia informática cerca de los usuarios, predecir picos de tráfico, detectar vibraciones del suelo y contribuir a la gestión de comunidades energéticas. Esta es la perspectiva que surgió de los seis proyectos desarrollados por Fibra abierta bajo Reanudación, el programa nacional de investigación sobre las telecomunicaciones del futuro financiado por el PNRR.
Los resultados se presentaron en Roma, en la sede de la empresa, con motivo de la conclusión de la fase de presentación de informes del programa, que finalizó el 30 de junio. Restart pudo contar con recursos totales de 116 millones de eurosFinanciado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU, este proyecto cuenta con la participación de universidades, centros de investigación, fundaciones y empresas. De los 27 socios iniciales, el número ha aumentado a 135, que participan en 32 proyectos dedicados a tecnologías y aplicaciones de redes de próxima generación.
Open fiber participó en tres proyectos estructurales y tres iniciativas específicasSe han invertido 1,75 millones de euros en investigación, pruebas, personal y divulgación. Este trabajo ha dado como resultado el desarrollo de 22 prototipos y pruebas de concepto, así como 25 publicaciones científicas.
Seguridad cuántica y microcentros de datos dentro de la red
Una parte significativa de los experimentos se refería a: seguridad y capacidad de procesar datos directamente en los nodos de la red. con el Proyecto RigolettoOpen Fiber ha estado trabajando en arquitecturas ópticas diseñadas para soportar futuras infraestructuras 6G. En colaboración con la Universidad Politécnica de Milán, se creó un sistema experimental que consta de cuatro nodos conectados en anillo, utilizado para probar la distribución de claves cuánticas. La tecnología permite distribuir claves criptográficas utilizando principios cuánticos y podría encontrar aplicaciones en la protección de comunicaciones para bancos, administraciones públicas, grandes empresas e infraestructuras estratégicas. El objetivo del experimento era verificar la posibilidad de integrar estos sistemas en redes ópticas tradicionales, sin necesidad de crear infraestructuras completamente separadas.
Il Proyecto melocotón En cambio, se centró en la computación de borde. Se han desarrollado dos. Prototipos de “analizadores de datos”Microcentros de datos que se pueden instalar dentro de los nodos de red de fibra óptica existentes. Al acercar el procesamiento y el almacenamiento al lugar donde se generan los datos, estas instalaciones pueden reducir los tiempos de respuesta, disminuir el consumo y hacer que los servicios avanzados en la nube estén disponibles incluso lejos de los principales centros tecnológicos.
En el frente de la gestione della reteEl proyecto piloto «Más allá del gigabyte: análisis de datos para la gestión del tráfico», realizado en el marco de Net4future, utilizó modelos predictivos para simular patrones de tráfico e identificar picos anómalos con antelación. Esta capacidad podría permitir a los operadores intervenir antes de que se produzcan congestiones o interrupciones, mejorando así la planificación de las inversiones.
“La investigación nos ha permitido verificar sobre el terreno cómo una red creada para transportar datos puede convertirse en una plataforma para nuevos servicios”, declaró el director ejecutivo de Open Fiber. jose golaSegún el gerente, el próximo desafío será transformar el Las soluciones más prometedoras en aplicaciones escalables, capaz de aumentar la eficiencia de la infraestructura, reducir costes y abrir nuevos mercados.
Desde la red eléctrica inteligente hasta la fibra óptica para la detección de terremotos.
Entre los proyectos más innovadores se encuentra DISEÑONacida de una idea de Open Fiber y coordinada por la Universidad Federico II de Nápoles, esta iniciativa dio lugar a la creación de un conmutador óptico controlable remotamente, basado en grafeno y silicio amorfo. El dispositivo fue diseñado para flexibilizar la configuración de redes PON, limitando la intervención manual y reduciendo los costes operativos y el consumo energético.
Aún más amplio es el Detección del potencial netoUn proyecto propuesto y coordinado por la propia Open Fiber. Los experimentos han demostrado que los cables de telecomunicaciones existentes también pueden funcionar como sensores distribuidos, capaces de detectar vibraciones y tensiones mecánicas en todo el territorio. Las pruebas realizadas en la zona de Milán abarcaron edificios e infraestructuras, mientras que en los Campos Flégreos se probó la tecnología para identificar actividad sísmica y evaluar su utilidad en sistemas de alerta temprana. Este mismo enfoque podría extenderse a la monitorización de ferrocarriles, carreteras, autopistas, oleoductos y obras civiles, aprovechando una red existente sin necesidad de instalar nuevos sensores específicos en todas partes.
La fibra también entra en el sector energético con Telesmeg, un proyecto que combinó conectividad óptica, 5G, nube, computación perimetral e inteligencia artificial para mejorar el funcionamiento de las comunidades de energía renovable. El ensayo, realizado en la zona de Bérgamo, incluyó viviendas, oficinas y estaciones de carga para vehículos eléctricos, organizados en una comunidad residencial y una comunidad empresarial. Durante el periodo de observación, se produjeron 3.199 kWh de energía, de los cuales 1.329 kWh se compartieron entre los participantes. El 71 % de la electricidad inyectada a la red se utilizó dentro de la comunidad. Los resultados demuestran cómo el análisis inteligente de datos puede promover el autoconsumo, coordinar mejor la producción y la demanda, y contribuir a la estabilidad de las futuras redes inteligentes.
Con la conclusión de la fase de presentación de informes, El reinicio entra ahora en la etapa más delicada.Las tecnologías probadas tendrán que salir de los laboratorios y transformarse en servicios industriales aplicables a gran escala. La fibra, en esta perspectiva, no solo será la columna vertebral de la conectividad digital, sino también uninfraestructura de seguridadcomputación distribuida, protección del territorio y transición energética.
