La Conferencia de Roma sobre migrantes no fue una mala idea Giorgia Meloni pero su ejecución fue contraproducente y el hecho de no invitar al Francia por Emmanuel Macron y la Alemania por Olaf Scholz un despecho infantil que puede costarle muy caro a Italia, dados los expedientes que están sobre la mesa de la Unión Europea y que invisten a nuestro país. La diplomacia italiana se esfuerza por buscar una justificación plausible al afirmar que en la Conferencia sobre Migrantes "involucramos a los países del Medicina de primer aterrizaje y no de primer destino". Lo cierto es que siempre que están en juego las relaciones de Italia con Francia y la Alemania meloniana, se desencadenan reflexiones pavlovianas que la alejan de los países fundadores de laUnión Europea para acercarlo a los populistas polacos y húngaros, que son los últimos en poder echarnos una mano para acoger a los inmigrantes.
Hay quien dice que la premier italiana se ha comportado así porque su verdadero objetivo es convertirse en líder de referencia para los países árabes, superando a Francia, que tiene una influencia histórica en el Túnez. Y hay quienes en cambio imaginan escaramuzas de cara a las elecciones europeas. Sea como fuere, la decisión de Meloni de excluir a Francia y Alemania de la conferencia de Roma es una completa tontería, al igual que su flagrante apoyo a los extremistas de derecha en Vox, dejado destrozado por las elecciones españolas.
Hace poco más de un mes, tras la reunión con el presidente Macron en el Elíseo, Meloni declaró: "La política exterior no es como hacer travesuras en el patio trasero". Precisamente. Giorgia baja de la torre.