Por ahora, es solo un prototipo, un experimento, una primera prueba para la movilidad limpia del futuro. Paneles solares que cubren los coches eléctricos para recargar sus baterías es una idea tan banal como difícil de implementar. Hoy, pero no mañana. Los paneles fotovoltaicos están aumentando rápidamente en eficiencia, disminuyendo su peso y su coste. En unos años, los veremos circulando, integrados en el techo del coche, en el capó o en el portón trasero. Quizás coloridos. indistinguible De la pintura y el color que más nos gusten. Un futuro de cero emisiones, promete el gigante japonés. O mejor dicho, un futuro franco-japonés, dada la alianza orgánica con el grupo Renault.
Algunas startups de todo el mundo están intentando solicitar el negocio potencial. Pero entre las grandes marcas, Nissan está entrando. explorador avanzado Ya está disponible el prototipo Ariya, que toma la forma del popular sedán eléctrico, en circulación. Recubierto con paneles de polímero de vidrio, los más flexibles y ligeros disponibles actualmente, con una superficie nada despreciable de 3,8 metros cuadrados, se integra en todas las superficies expuestas directamente al sol. ¿Una ganga? Quizás no hoy, considerando la relación calidad-precio, el peso adicional del dispositivo (no solo los paneles, sino también el equipo de control) y la eficiencia de la carga adicional que puede proporcionar. Pero todo apunta a una buena oferta en el futuro, si la relación calidad-precio mejora aunque sea mínimamente.
Nissan, que presentó su creación con motivo del Día Internacional de la Energía Limpia, afirma que el prototipo del Ariya fotovoltaico, creado en colaboración con la empresa especializada holandesa Lightyear, garantiza unaautonomía adicional Hasta 23 kilómetros en un día soleado. Ya hoy, «es posible reducir la frecuencia de carga entre un 35 % y un 65 % según el uso», se aventura una nota, refiriéndose evidentemente a un corto trayecto diario por la ciudad. De hecho, inmediatamente especifica que «un trayecto de dos horas y 80 km puede producir 0,5 kWh (kilovatios-hora, ed.) de energía limpia, lo que suma hasta 3 km de autonomía gratuita y sin emisiones».
Cabe decir que los desarrollos previsibles son realmente fascinantes. También porque la propia Nissan se ha ganado un... papel pionero en el llamado Vehículo a red, es decir, conectar el coche eléctrico a la red eléctrica, tanto pública como doméstica, no sólo para extraer energía sino también para intercambiarla y entregarla cuando se necesite, asumiendo el papel de un elemento más de un nuevo sistema de baterías público o privado.
Aún es demasiado pronto para hablar de la conveniencia del sistema en la red, y definitivamente demasiado pronto para imaginar un auto que pueda recargarse completamente en todo momento gracias a sus paneles solares. Pero el compromiso de Nissan es sin duda encomiable. Y demuestra un deseo tenaz de perseguir una doble línea estratégica:contención de costes, dictada por su delicada crisis financiera y por los intentos hasta ahora infructuosos de ulterior consolidación corporativa (incluso se intentó una asociación con el gigante Honda), y máximo compromiso con el progreso tecnológico y la calidad y, por tanto, con el atractivo general de sus automóviles.